Osoro recuerda a los cuatro fallecidos en la explosión de la calle de Toledo

Osoro recuerda a los cuatro fallecidos en la explosión de la calle de Toledo

El arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro, ha presidido este domingo una misa solemne, en el día que la Iglesia católica conmemora la solemnidad de la Asunción de Nuestra Señora y la festividad litúrgica de la Virgen de la Paloma, patrona popular de Madrid, en la que ha dedicado unas palabras a los cuatro fallecidos en la explosión el 20 de enero en la calle de Toledo.

"Desde la pasada fiesta de la Virgen de la Paloma, hemos vivido en esta comunidad cristiana acontecimientos dolorosos: la explosión de gas que derribó la casa parroquial y acabó con la vida del padre Rubén, sacerdote al que había ordenado hacía muy pocos meses, de los padres de familia David y Javier, y de Stefko, de nacionalidad búlgara. Vaya para ellos nuestro recuerdo y nuestra oración" ha dicho Osoro en la homilía.

Por las restricciones de la pandemia, el acceso ha sido con invitación y la celebración ha podido seguirse en directo por Telemadrid.

Al término de la misa, que comenzó a las 13.00 y ha acabado minutos antes de las 14.30 con la asistencia del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, la vicealcaldesa, Begoña Villacís, y la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, entre otras autoridades y representantes de los grupos políticos, los bomberos han efectuado el tradicional descenso del cuadro de la virgen del retablo del templo.

Jesús Rodríguez ha sido el bombero encargado de bajar el lienzo, de 80 kilos de peso, desde siete metros de altura, con ayuda de una polea y de una cuadrilla de bomberos que le daba indicaciones para hacerlo.

Es la segunda vez que Jesús Rodríguez baja el cuadro del retablo. La primera vez fue hace 19 años por el nacimiento de su hija y en esta ocasión por cumplir 30 años en el cuerpo de bomberos.

"Estoy encantado y deseando que empiece. Tengo sentimientos encontrados", afirmaba Rodríguez en declaraciones a Telemadrid recogidas por Efe antes del comienzo del descenso del cuadro, que ha dedicado a su mujer, a sus dos hijas, a su madre y a su padre, fallecido hace tres meses.

La imagen del cuadro de la Virgen ha quedado expuesta en el atrio del templo para su veneración por parte de los fieles hasta las 18.30.

Los cultos concluirán con el rezo del rosario, a las 19.00, y el canto de la salve.

Debido a la COVID-19, la imagen de la Virgen no podrá recorrer en procesión esta tarde las calles del barrio por segundo año consecutivo.