Madrid recibe la inclusión como Patrimonio Mundial con fuegos artificiales desde la azotea del Palacio de Cibeles

Madrid recibe la inclusión como Patrimonio Mundial con fuegos artificiales desde la azotea del Palacio de Cibeles

La ciudad de Madrid recibió con fuegos artificiales desde la azotea del Palacio de Cibeles en la noche de ayer la inclusión como Patrimonio Mundial por la Unesco el Paseo del Prado y el Retiro, ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y la delegada de Cultura, turismo y deporte, Andrea Levy, disfrutaron de los fuegos artificiales a los pies de la Cibeles.

El conocido como 'Paisaje de la Luz' será el primer bien mundial inscrito en la capital de España y se unirá a los bienes ya declarados ubicados en la Comunidad: el Monasterio de El Escorial, la universidad y el casco histórico de Alcalá de Henares, el paisaje cultural de Aranjuez y el Hayedo de Montejo.

La clave con la que argumentaba la madrileña su excepcionalidad como candidatura es que por primera vez se presentaba un espacio verde urbano. Con el 'sí' de hoy la ciudad consigue saldar una deuda histórica porque es a día de hoy la única capital de Europa occidental sin ningún bien inscrito como Patrimonio Mundial.

El Paseo del Prado primero, en 1540, y los jardines del Retiro poco después, supone la introducción por primera vez en el urbanismo europeo de la naturaleza en la ciudad. A destacar que el Paseo del Prado es el primer paseo arbolado, una alameda, diseñado en una capital europea.

Este modelo sirve de inspiración no sólo a la Alameda de Hércules en Sevilla sino que también se traslada a América surgiendo así la Alameda de México (finales del XVI y el Paseo de los Descalzos de Lima (XVII).

Implica además que el Palacio y los Jardines del Buen Retiro se instalan allí por la existencia del Paseo del Prado. "Desde mediados del siglo XVII Paseo y Jardines estarán indisolublemente ligados siendo el centro de la Corte de la Corona española durante más de 350 años", remarcan desde la candidatura.

La llegada de los Borbones en el siglo XVIII supone la expansión de las ideas ilustradas. Con Carlos III se transforma esta área de la ciudad para convertirla en una ciudad ilustrada. Se abren los jardines a toda la ciudadanía y en ella se crea un área dedicada a la investigación, estudio y difusión del conocimiento para su disfrute e instrucción.

Ya en el siglo XIX una parte de los Jardines se urbaniza y, atraídos por la naturaleza, las colecciones artísticas y los centros científicos se instalan en la zona las grandes instituciones políticas, económicas y sociales como el Banco de España, el Congreso de los Diputados, la RAE, la Bolsa o los grandes museos nacionales. También se installa allí la gran primera estación del ferrocarril, la del Mediodía, hoy Atocha.

Incluye más de 21 bienes de interés cultural y muchos de los fondos y colecciones que contiene son de dimensión universal como la Real Academia, las obras de Goya, Velázquez, Picasso, las colecciones de láminas y archivo del Real Jardín Botánico o el telescopio Herschfeld.