Inaugurada la estación de Gran Vía, que conjuga "patrimonio" con "modernidad"

Inaugurada la estación de Gran Vía, que conjuga "patrimonio" con "modernidad"

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha inaugurado este jueves la estación de Metro de Gran Vía tras más de 1.000 días de obras y la ha descrito como una parada 4.0, accesible y "con alma", que conjuga "el patrimonio" de la región con la "modernidad".

Ayuso ha comprado un billete sencillo y ha dado el pistoletazo de salida a la estación, que permanecía cerrada desde 2018, ya que durante los trabajos de mejora se hallaron restos arqueológicos que retrasaron las obras.

"Imagino la cara de los que han trabajado este tiempo aquí cuando vieron que en la obra había materiales de farmacia, almacenaje, monedas... Es otro de los contrastes que caracterizan a la región", ha asegurado la presidenta tras visitar el templete que corona ahora la parada y posteriormente hacer un recorrido por sus instalaciones junto a la presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, y el consejero de Transportes e Infraestructuras, David Pérez.

RECONSTRUCCIÓN DEL TEMPLETE ORIGINAL

La líder regional ha destacado que este no es "un lugar cualquiera" sino que es una de las primeras ocho estaciones de las que se componía la primera línea del suburbano en 1919 y ha subrayado que en esta mejora se ha recuperado el templete original, que duró 50 años, construido por Antonio Palacios, cuya sobrina bisnieta, Amelia Palacios, ha visitado este jueves.

Esta réplica está construida, además, con materiales provenientes de O Porriño, localidad de origen del arquitecto, y está encabezada por dos grandes leones de granito.

Ayuso ha celebrado que se recupera un "punto más de Metro de Madrid" situado en el "corazón" de la ciudad y lo ha destacado como un "tesoro del casco urbano".

En esta línea, ha puesto en valor la red de Metro y ha apuntado que espera que se recupere pronto la movilidad que había antes de la pandemia. En concreto ha detallado que antes de que cerrase sus puertas en 2018 esta estación registraba al año más de 16 millones de pasajeros "más población que Andalucía y Cataluña juntas o que Bélgica, Portugal y Grecia".

"Conjuga la historia viva de la región con el templete de Antonio Palacios o los restos fósiles de un antiguo convento que se encontró cerca, en la estación de Tirso de Molina", ha expuesto la presidenta regional.

MODERNIZACIÓN DE LA ESTACIÓN

En esta modernización, además de la ampliación del vestíbulo, que cuenta ahora con más de 2.000 metros cuadrados, también se ha construido un nivel intermedio donde se recoge la "memoria" de este lugar con restos de la parada inaugural; al que se suma también la pasarela que conecta ahora Gran Vía con Sol.

Asimismo, se configura como una "estación 4.0 pionera en España", que cuenta con 14 máquinas de pantalla táctil, además de diseño ergonómico, accesible y con 17 equipos para controlar el acceso de los viajeros.

Además, tiene cuatro ascensores, sistemas de apertura fácil, tiras antideslizantes en escaleras fijas, etiquetas braille en pasamanos a dos alturas, interfonos adaptados y pavimentos de tacto visual cerámico. Unos elementos en la línea del programa de accesibilidad del suburbano, que cuenta ya con un 70% de su red adaptada y que quieren llevar al 83% en los próximos años.