El nuevo PGOU limitará cocinas fantasma y actividades logística en zonas residenciales

El nuevo PGOU limitará cocinas fantasma y actividades logística en zonas residenciales

La reforma del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) prevista por el Ayuntamiento de Madrid limitará la implantación de cocinas fantasma y actividades logísticas en las zonas residenciales, regulará como nueva categoría el 'coliving' y hará que las terrazas dejen de computar a efectos de edificabilidad.

Son algunas de las líneas maestras que ha avanzado este martes, en un acto en el Colegio Oficial de Arquitectos, el Ejecutivo municipal, que prevé aprobar preliminarmente la modificación del PGOU de 1997 en la Junta de Gobierno de la semana que viene.

Según ha expuesto el delegado de Desarrollo Urbano, Mariano Fuentes (Cs), la regulación de las actividades logísticas y las cocinas agrupadas o multicocinas era una de las principales demandas a atender en el PGOU, y en ambos casos la norma primará "su implantación en zonas industriales", limitando su presencia en áreas residenciales y "marcando un criterio claro en cuanto a su posible impacto en el entorno".

En cuanto al sector terciario, el PGOU confirma el uso de hospedaje para las viviendas de uso turístico y eliminará la exigencia obligatoria de dotación de aparcamiento en zonas donde no se permiten llegar coches.

En el apartado de la vivienda, el 'cohousing' se incluirá dentro del uso residencial, redefiniendo las condiciones de vivienda mínima, en la que se admite una pequeña reducción de la misma a cambio de la creación de una misma superficie en zona común.

A su vez, se crea una nueva categoría, la de "residencial compartida" o 'coliving', separada de la de "residencial comunitaria": en ambas se comparten estancias de trabajo u ocio, pero en la segunda existen vínculos de carácter religioso, social o similar.

Las terrazas dejarán de computar a efectos de edificabilidad, potenciando los balcones y balconadas tanto en las construcciones nuevas como en las existentes y permitiendo las persianas en los miradores, que ahora son ilegales.

Tampoco computarán en la edificabilidad las fachadas verdes, cubiertas verdes, paneles solares y demás elementos de sostenibilidad y eficiencia energética, una medida que se ha bautizado como 'factor verde'.

Respecto a los suelos dotacionales, se flexibilizarán los usos, por ejemplo para posibilitar construir viviendas tuteladas y de integración en dichos suelos.

Además se simplificará la implantación de equipamientos, y se permitirá el "destino transitorio" de solares, para que se puedan dedicar a zonas de esparcimiento y a la mejora del paisaje urbano hasta que se construya el dotacional previsto.

El Ayuntamiento plantea, por otro lado, "la intensificación de usos que permitan generar más vivienda en el centro", por ejemplo actualizando e impulsando "la recuperación de patios de manzana" y planteando mejorar "los proyectos en zonas degradadas pero protegidas".

Con la idea de aligerar trámites, se elimina la exigencia de los PECUAUS (Plan Especial de Control Urbanístico Ambiental) en ciertos casos, al entenderse "reiterativo", así que "todo lo que se comprueba en un PECUAU se hará en el acto de licencia", a través de unos nuevos Estudios de Repercusión de Implantación de Usos (ERIUS).

Por último, la modificación unifica los distintos criterios interpretativos que se han dado sobre el actual PGOU, e integra en un único texto los 137 acuerdos adoptados en la Comisión del Seguimiento del Plan.

Una vez se apruebe preliminarmente en la Junta de Gobierno, se abrirá un período de información pública de tres meses para que todos los agentes implicados puedan realizar sus aportaciones.

“Estamos en el siglo de las ciudades. El mundo se está revolucionando y Madrid no puede tener unas normas urbanísticas obsoletas. La Administración tiene que adaptarse al ritmo de la sociedad", ha concluido la vicealcaldesa, Begoña Villacís (Cs).