4,5 millones de españoles han conducido tras mezclar fármacos y alcohol

4,5 millones de españoles han conducido tras mezclar fármacos y alcohol

Madrid, 13 jul.- Alrededor de 4,5 millones de españoles han conducido tras consumir medicamentos y alcohol, una mezcla que puede ser mortal al volante: 1.300 conductores y uno de cada cinco peatones fallecidos en accidente de tráfico en la última década dieron positivo a psicofármacos.

Además, el número de víctimas en carretera con presencia de esos medicamentos se ha incrementado un 40 % en los últimos tres años y en 2019 alcanzó el 12 % del total de todos los fallecidos en accidente de tráfico.

Son datos del estudio "Medicación y conducción, un cocktail mortal. Consumo de medicamentos entre los conductores españoles (2010-2019)", presentado este martes por la directora general de la Fundación Línea Directa, Mar Garre, que revela que en 50.000 accidentes con víctimas en ese periodo hubo presencia de psicofármacos.

Por comunidades, son Murcia, Extremadura y Galicia las que registran más accidentes o situaciones de riesgo por culpa de los efectos de la medicación, mientras que en el otro extremo se encuentran País Vasco, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana.

Los medicamentos más detectados fueron ansiolíticos (67 %) y antidepresivos (45%), pero también hipnóticos o anestésicos cuyos principales efectos son somnolencia, mareo, nerviosismo, pérdida de atención, fatiga, visión borrosa o cansancio. Ninguno de ellos debe mezclarse con alcohol o drogas.

En este sentido, Garre ha alertado de la tendencia a combinar medicamentos con otras sustancias, lo que se conoce como policonsumo: de los 1.300 fallecidos por consumir psicofármacos, un 22 % también dio positivo en alcohol, un 16 % en drogas y un 9 % en ambos.

Así, el estudio señala que 2 millones de conductores reconocen haber conducido tras consumir medicamentos y drogas y un millón y medio admite que siguieron al volante a pesar de sentir algunos de esos efectos.

Garre ha hecho hincapié en que se trata de un problema preocupante, ya que 8 millones de conductores están en tratamiento farmacológico y otros dos millones podrían estar conduciendo y automedicándose. Además, un 11 % declara que consumió más medicamentos contraindicados durante la pandemia.

En cuanto al perfil del conductor accidentado con presencia de psicofármacos es mayoritariamente hombre, reincidente, y con una edad media de entre 35 y 44 años. Las mujeres tienen un mayor conocimiento sobre el tema, suelen leer más el prospecto y si sienten efectos adversos se detienen antes que ellos.

La directora de la Fundación Línea Directa ha precisado que los medicamentos por sí mismos no son culpables de los accidentes sino que depende de otros factores y ha advertido de que siempre deben ser recetados por un médico, de que hay que leer el prospecto y respetar las dosis y las contraindicaciones.

En el 25 % de los fármacos aparece un pictograma (un coche dentro de un triángulo) que advierte de que puede afectar a la conducción, cuyo significado desconoce un 46 % de los conductores y un 40 % asegura que ningún sanitario les informó de los efectos.

En el estudio se han analizado datos del Instituto Nacional de Toxicología y de la Dirección General de Tráfico (DGT), además de 1.700 entrevistas a conductores durante el pasado mes de junio.