Dinero y alexitimia

Dinero y alexitimia

La alexitimia es el problema que tienen algunos seres humanos al no poder registrar las emociones. El problema lo tienen los seres humanos por esas zonas de cerebro donde se almacenan los sentimientos o la racionalización científica, pero el cerebro está libre de esa enfermedad, porque el dinero jamás ha sufrido ni emociones tristes, ni emociones alegres.

El secesionismo es tan irracional como abundante en procesos sentimentales, y el sentimiento, al ser una emoción, da lo mismo que proceda de una mentira, de una verdad o de una fábula, porque los sentimientos se sienten, nunca se razonan.

Pedro Sánchez está llevando a cabo un gran esfuerzo para que los más de 12.000 millones de euros entregados a Cataluña (y que dejan al resto de las otras 14 autonomías, como clientes del comedor caritativo para repartirse entre todas ellas el 60% restante) estimulen la vuelta de las más de 7.000 empresas que han cambiado el domicilio fiscal para dejarlo fuera de Cataluña, y de la avidez y capricho de los secesionistas.

Ya antes del intento de golpe de estado, miles de catalanes y españoles sacaron del Banco de Sabadell y de Caixa Bank más de 30.000 millones de euros, así que el Sabadell se trasladó fiscalmente a Alicante y CaixaBank a Valencia.

Mientras Pedro Sánchez reparte el dinero de las autonomías con una discriminación insultante, a pesar de la pastizara entregada a Cataluña, no sólo no vuelven las empresas, sino que se siguen marchando, a raíz de medio millar cada año.

Claro que la CUP, los "juntos" y desunidos, los ezquerras, rivales, los de la asamblea nacional, pero nacional en un piso pequeño, etcétera en cuanto a tren la boca le quitan las ganas a cualquier empresario de volver a estar angustiados, sin saber qué inseguridad jurídica les vendrá. No van a conseguir la independencia, pero la ruina paulatina, están llevando a cabo con una gran eficacia y enorme éxito.