ARCO en pandemia: Menos galerías, más mujeres artistas y nuevos protocolos

ARCO en pandemia: Menos galerías, más mujeres artistas y nuevos protocolos

ARCO, la Feria de arte contemporáneo de Madrid, calienta motores para su primera edición en pandemia: menos galerías, pasillos más amplios, protocolos de seguridad y un impulso a la presencia de mujeres artistas.

Estas son las claves de una edición en la que cambian muchas cosas, pero otras se mantienen.

“La esencia de la feria es la misma, lo que cambia es la escala”, ha resumido Maribel López, directora de ARCO, que se enfrenta a una edición excepcional por la pandemia. La anterior se salvó por un par de semanas del confinamiento y hace un año que no se celebra ninguna gran feria en Europa.

En esta edición participan 130 galerías, un poco más de las mitad que el último año, pero gran parte (71) son extranjeras. En conjunto mostrarán el trabajo de entre 1.500 y 1.800 artistas.

Será una feria más pequeña pero con un nivel de calidad “altísimo”, ha asegurado su directora.

“Somos una de las primeras ferias de arte contemporáneo del mundo que se celebran desde que comenzó la pandemia”, ha dicho Eduardo López Puertas, director general de IFEMA, quien ha reconocido que aunque celebrar la feria fue una apuesta decidida desde el principio, el proceso “no ha sido sencillo”.

La feria se ha trasladado a julio (de febrero) para asegurar la presencia internacional. Abrirá sus puertas el miércoles 7 y las cerrará el domingo 11, contará con un día más para profesionales y el fin de semana sigue dedicado al público general.

ARCO ha reducido a la mitad su aforo -aunque podría tener hasta el 75%-, y no podrá haber más de 8.000 personas a la vez, se han ampliado varios metros el ancho de los pasillos y el sistema de aire de cada pabellón permite renovar el aire tres veces cada hora, una circulación parecida a estar en el exterior.

Ifema, que cuenta con la posibilidad de hacer PCR y pruebas de antígenos, hizo un gran experimento con Fitur, una feria de mayor formato que ARCO y fue todo un éxito.

“Es un momento muy emocionante, ha sido un año muy largo”, ha dicho la directora de la feria, que se plantea esta edición como una herramienta para reactivar el mercado del arte en España: “Las galerías lo han pasado francamente mal, pero no han cerrado, son pequeñas empresas con un compromiso muy fuerte, tengo admiración absoluta hacia ellas”.

En el programa general -los grandes nombres- participan veteranos como Helga de Alvear, Elvira González, Fernandez-Braso, Elba Benítez, la Galería Marlborough o Juana de Aizpuru, y también estarán otros como Perrotin, Chantal Crousel o Lelong.

Entre los grandes ausentes se encuentran Hauser and Wirth, la galería que abrirá este verano en Menorca un museo en la Isla del Rey.

“Ha sido un proceso largo -ha explicado-, algunas galerías vieron clarísimo que vendrían desde el principio, otras no y otras se decidieron en el proceso”.

ARCOmadrid “da un paso más” para fomentar la presencia de mujeres artistas en la feria y pedirá a los galeristas que los “Proyectos de Artista”, unos espacios diferenciados de la feria en los que se exhiben obras en solitario, sean solo de mujeres.

Allí se podrá ver la obra de Isabel Villar, Johanna Calle, Dominique González-Foster, Jessica Stockholder, Mari Chordá, Mar RAmón Soriano, Maja Bajevic o Fernanda Fragateiro.

Hay expectación en el mundo del arte por esta cita: “Sabíamos que los amantes tenían ganas de reencontrarse, pero hemos confirmado que tenían muchas ganas”, dice López.

La feria no teme que la reciente subida de la incidencia en España eche para atrás a los visitantes internacionales -más de doscientos coleccionistas internacionales han confirmado su asistencia-.

“Dentro de la franja de más de 40 años, nuestro público, el porcentaje de vacunación es del 87%, eso nos hace ser optimistas”, ha asegurado López Puertas. Cuando se celebró Fitur, recuerda, la incidencia era muy superior y aún así la feria funcionó.

Aunque hay expectación, lo cierto es que el éxito se medirá este año de manera diferente. Maribel López ha pedido no comparar, pero reconoce que es difícil no hacerlo.

“No podemos pensar en los términos de 2019, el ARCO de 100.000 personas. Estamos trabajando para que sean visitantes de calidad”, ha señalado su directora.

Este año ARCO hubiera celebrado su 40 edición y el proyecto ya está cerrado, pero varias de las galerías que iban a participar no podían venir este año. La organización ha decidido posponerlo al año que viene, cuando celebrarán el aniversario 40+1.