Maribel López: “Será un ARCO excepcional, diferente, no debemos compararlo”

Maribel López: “Será un ARCO excepcional, diferente, no debemos compararlo”

ARCOmadrid está a la vuelta de la esquina. 

Este miércoles abre sus puertas con una imagen radicalmente diferente: pasillos más amplios, aforo reducido y menos galerías: “Será un ARCO excepcional, hemos trabajado para que la excepción sea un recuerdo, pero no debemos compararlo con otras ediciones”, dice su directora, Maribel López.

MENOS GALERÍAS, LA MITAD EXTRANJERAS

ARCOmadrid llega más de un año después de que comenzará la pandemia y con todas las ferias europeas canceladas. La última edición se salvó in extremis del confinamiento generalizado y ahora que por fin ha decidido seguir adelante, IFEMA se ha preparado para hacerlo con medidas una arquitectura completamente renovada.

La Feria seguirá ocupando los pabellones 7 y 9 de Ifema, pero el aforo se reducirá al 50 por ciento y pasillos serán más amplios, entre 5 y 7 metros -antes 3 y 5-, el recorrido tendrá menos recovecos, aunque no habrá un itinerario marcado. La mascarilla será obligatoria y el acceso contará con control de temperatura, detalla López en una entrevista.

Este año mostraran sus trabajos 129 galerías frente a las 209 del año pasado. Pese a la drástica caída, el nivel internacional se mantiene y alrededor de la mitad son extranjeras: “Debíamos proteger el carácter internacional de ARCO, es un trabajo que comenzó en el 82”, defiende la directora de la feria más importante y longeva de España.

Con todas las ferias europeas canceladas, ARCO ha peligrado también, pero el avance en la vacunación y la decisión de la UE de permitir el viaje a las personas vacunadas ha sido clave. A día de hoy, la feria tiene confirmada la visita de 220 coleccionistas en el Hotel Palace, una cifra nada desdeñable. El año pasado fueron cerca de 300.

Las galerías, que llevan doce meses de parón absoluto y echan en falta apoyo institucional, están “esperanzadas” con esta cita, que con el objetivo de reactivar el mercado ha programado un día más para público profesional.

NOVEDADES: ZONAS PRIVADAS, MUJERES y LATINOS

La excepcionalidad de esta edición, que se ha movido de febrero a julio, también trae novedades. La primera, es que la organización ha puesto a disposición de las galerías un nuevo formato de stand: además de la zona habitual de exposición -este año con un descuento del 30%- pueden tener un espacio privado, una especie de “almacén secreto” que les permitirá tener más obras de lo normal.

“Es una manera de testar el mercado -indica-. No sabemos si los visitantes van a gastar 10.000 euros o diez veces mil”. Más de la mitad de las galerías contarán con él. Algunas lo usaran como un mero almacén, pero otras han dado rienda suelta a su creatividad y lo han concebido como un proyecto completamente distinto.

La organización también ha decidido, por fin, impulsar una mayor presencia de las mujeres artista. Esta edición y la que viene, la sección “Proyectos de Artistas”, unos espacios diferenciados de la feria que muestran obras en solitario, solo podrá dedicarse a trabajos de creadoras.

“No se trata de imponer, se trata de proponer. Hay que exagerar un poco para conseguir que las cosas cambien”, dice López, que hasta ahora se había mostrado reacía a que la feria impusiera cuestiones de programación a las galerías. La iniciativa se mantendrá este año y el que viene.

En total serán 25 proyectos de autoras como Fernanda Fragateiro, Isabel Villar, Mari Chordá, Dominique González-Foster o Almudena Lobera, entre otras. El objetivo es que la iniciativa sea una palanca para que las artistas sigan creciendo y se aumente el exiguo porcentaje de participación. En 2019 por ejemplo, las artistas supusieron un 26,5% del total de propuestas.

La feria mantiene “Opening”, el escaparate de las galerías más jóvenes, y un apartado de arte latinoamericano con “Remitente”, una propuesta especial, menos ambiciosa que en años anteriores por la pandemia.

La propuesta, ideada por Mariano Meyer, se ha concebido contando con los problemas de movilidad que padecen las galerías latinoamericanas y por ello, gran parte de las obras mostradas serán digitales o con formatos fáciles de transportar como cartas. En este apartado estarán presentes nombres como como Luciana Brito (Brasil), con obras de Regina Silveira y Héctor Zamora, o la argentina Nora Fisch con Fernanda Fragateiro.

POLÉMICAS Y 40 ANIVERSARIO

Este año será excepcional también por las polémicas, que no las habrá, según avanza su directora, ni tampoco obras que reflejen la crisis del coronavirus. “Los artistas no están en la pandemia. Han ganado tiempo porque han tenido que estar encerrados, y veremos cosas interesantes, pero no habrá una ruptura en formatos o temática”.

López no espera obras polémicas, que en muchas ocasiones se han llevado por delante la atención mediática de la feria. Aunque este tipo de atención mediática es “un poco frustrante”, la directora cree que simplemente “hay que aprender a convivir con ello”.

“Queremos comprender las cosas muy rápido y cada vez más. El arte requiere de otro tiempo, de otra atención, de otro modo de pensar -defiende-. Nadie pretende leer un libro en tres minutos, pero si quiere entender una obra en tres minutos, y no es así, son productos culturales complejos”.

2021 estaba llamado a ser el gran 40 aniversario de ARCO pero no podrá ser, dada lo excepcionalidad de este año se ha pospuesto a 2022, cuando la feria celebrará su aniversario 40+1 . “No puedes celebrar un cumpleaños si no vienen todos tus amigos. Lo haremos en 2022 y lo recelebraremos”, promete.