La okupación en barrios de lujo de la capital

La okupación en barrios de lujo de la capital

En el núcleo urbano de la ciudad de Madrid se esconden numerosas villas, palacetes y casas de lujo de alto valor patrimonial e incluso cultural, pero que en los últimos años están sufriendo no sólo los estragos del abandono, sino también de la okupación, como la zona de Arturo Soria y de El Viso, donde hay un controvertido caso de religiosas 'okupas'.

Villa Menchu es uno de los últimos palacetes que quedan en Arturo Soria, en el distrito madrileño de Ciudad Lineal. Desde hace años es propiedad de un banco que lo ha mantenido sin actividad, una situación que ha cambiado con la llegada de okupas en los últimos meses.

"Ha estado muchos años cerrada y sin vida, sin embargo, estaba perfectamente conservada, pero esta agresión continua (de la okupación) lo que hace es deteriorar el barrio y el patrimonio", lamenta una vecina de la zona.

Comenta que desde febrero de 2019 hay gente que salta la valla exterior del palacete a escondidas y que accede al interior de la casa "con una facilidad pasmosa", hasta el punto de que a veces no da ni tiempo a avisar a la policía. Además, asegura que su okupación está provocando un "efecto llamada" en la zona.

La Asociación Cultural Legado Arturo Soria se ha hecho eco de esta situación Su presidenta, Cristina Keller, indica que este palacete de principios del siglo XX debería ser patrimonio cultural, arquitectónico, social y paisajístico y plantea convertirlo en un espacio cultural abierto a los vecinos, algo que escasea en Ciudad Lineal, que cuenta con alrededor de 60 colegios pero sólo un museo.

Lamenta que, como Villa Menchu, sean varias las casas históricas que se están perdiendo en la zona, como Villa Reus, que fue derribada en mayo del año pasado, el llamado 'Chalet de las Rosas' en el que se cree que se inspiró para su novela con el mismo nombre Ramón Gómez de la Serna, que fue demolido en febrero.

Por otro lado, en el adinerado barrio de 'El Viso', a escasos metros del paseo de la Castellana, hay una casa donde varias misioneras viven desde 1994, aunque desde hace una semana lo hacen sin electricidad ya que la empresa propietaria de la vivienda ha dado de baja este suministro.

"Seguimos aquí porque es nuestra propiedad, nuestra casa, y es donde hacemos nuestra misión y labor", asegura María Victoria, la misionera encargada de este chalet que era de la asociación católica Lumen Dei, pero que fue vendido en 2016 a una empresa por parte del el arzobispo de Oviedo, monseñor Jesús Sanz.

Según las religiosas, desde entonces, la empresa y el monseñor Sanz intentan echarlas, pero ellas sostienen que esta casa no es propiedad de la iglesia, sino del sector al que pertenecen en Lumen Dei, asociación que aseguran que se dividió en 2014 y por lo que piden la nulidad de la compraventa que se produjo dos años más tarde.

Actualmente viven allí 9 personas, algunas enfermas o muy mayores, que atienden a 539 familias (un millar de personas) dándoles dos veces por semana alimentos y otros productos básicos pero, desde que se cortó la luz hace una semana, se han perdido ya unos 1.000 kilogramos de comida, ya que los electrodomésticos no funcionan a causa del corte de luz.

Algo con lo que, según el abogado de Lumen Dei, Salvador Morillas, no tiene nada que ver la asociación religiosa, ya que sostiene que estas personas dimitieron de Lumen Dei en 2014 pero se quedaron viviendo en algunas de sus propiedades.

"Los compradores quieren obtener su casa y ellas se niegan a irse y dicen que es suya, pero el propietario real era Lumen Dei, no ellas", insiste Morillas, que niega que el monseñor Sanz tenga nada que ver con los cortes de luz y asegura que este hombre "no ha desahuciado a nadie", ya que el desahucio de las 9 religiosas lo inició el comprador y ahora está pendiente de que se resuelvan los pleitos civiles.