El novillero Manuel Perera reaparece un mes después de su gravísimo percance

El novillero Manuel Perera reaparece un mes después de su gravísimo percance

Madrid, 8 jun.- El novillero extremeño Manuel Perera volverá a torear el próximo sábado, día 12 de junio, en la plaza de Cazorla (Jaén), algo menos de un mes después del gravísimo percance sufrido en la Feria celebrada en el madrileño Palacio de Vistalegre.

Perera resultó corneado aquel día al entrar a matar al tercer novillo del festejo, que le infirió una cornada con sendas trayectorias de 40 y 30 centímetros en la zona abdominal, que incluyó la evisceración de las asas intestinales y que fue calificada como "muy grave" por los médicos que le intervinieron en la enfermería del coso.

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En una entrevista para la web de la Fundación del Toro de Lidia, el novillero ha declarado que, a pesar de la dimensión del percance, ya lleva unos días toreando de salón y que llegará a la cita de Cazorla "prácticamente al cien por cien".

"Tengo cuarenta puntos de sutura en una de las heridas y en la otra casi cincuenta, lo que me hace sentir aún cierta tirantez en la zona abdominal, pero ya he podido incluso correr y me siento cada día más fuerte. Las sensaciones son buenas, gracias sobre todo a la ilusión que me hace volver a torear", insiste Perera.

Este festejo de Cazorla se encuadra dentro de las primeras eliminatorias del Circuito de Novilladas de Andalucía que organiza la Fundación del Toro de Lidia, y su cartel lo componen, además de Perera, Miguel Polope y Christian Parejo, que debutará con picadores, ante utreros de Martín Lorca y El Cotillo.

Manuel Perera asegura no acordarse bien del percance -"solo que me agarré con la mano las tripas, por instinto, pero en ese momento no lo sentí"- aunque si los críticos primeros días que pasó en el hospital.

"Fueron muy duros, con muchos dolores, porque los intestinos no me funcionaban y vomitaba bilis. También me pusieron una sonda nasogástrica y no la aguanté. Fueron momentos complicados, pero, a pesar de todo, ha sido bonito sentir todo el reconocimiento que me han dado los profesionales del toreo", dice el extremeño.

A sus 19 años de edad, Manuel Perera ya ha sufrido varios y serios contratiempos físicos, pues en 2019 llegó a estar en coma tras un accidente de tráfico, del que aún le quedan secuelas, y la pasada temporada otro astado le produjo la fractura de la mandíbula.

"La vida me ha dado muchos palos y he tenido que aprender a afrontarla como viene desde muy joven, pero Dios nos pone estas pruebas por algo. Todas estas situaciones tan complicadas me han hecho más fuerte y darle importancia a las cosas que realmente la tienen. Sinceramente, aunque suene raro, estoy agradecido por todo lo que me han pasado porque gracias a unas cosas han venido otras mejores", concluye el novillero.