Eugenia Carballedo afirma que será la presidenta "de todas sus señorías" y guardará "la debida equidad e imparcialidad"

Eugenia Carballedo afirma que será la presidenta "de todas sus señorías" y guardará "la debida equidad e imparcialidad"

La presidenta de la Asamblea de Madrid, Eugenia Carballedo, ha defendido en su primera intervención tras asumir el cargo que será la presidenta "de todas sus señorías" y que guardará "la debida equidad e imparcialidad".

Así, al tomar la palabra ya presidiendo el hemiciclo, la hasta ahora consejera de Presidencia ha agradecido la confianza para llevar a cabo "tan alta responsabilidad" así como también a los que han considerado no hacerlo, cuya posición significa para ella "un estímulo reforzado para ejercer la Presidencia en servicio de todos".

Carballedo ha trasladado su "más honda gratitud" a PP y Vox por darles sus votos y "muy especialmente" a la presidenta de la Comunidad en funciones, Isabel Díaz Ayuso, por haberla "honrado" al proponerla como candidata para presidir la Cámara de Vallecas, "la casa de la palabra y la representación democrática".

La presidenta del Parlamento madrileño ha incidido en que asume la responsabilidad "con enorme ilusión", la que corresponde a una legislatura "cargada de esperanzas y de retos por la extraordinaria confianza que los madrileños con su histórica participación en las urnas han depositado" en el Parlamento.

Se ha comprometido a ser "la presidenta de todas sus señorías sin excepción" y a guardar "la debida equidad e imparcialidad en aras de contribuir a que la relación entre los grupos parlamentarios sea lo más fluida y fructífera posible". "No solo porque tal es el espíritu que debe regir la labor parlamentario y en particular la legislativa sino por la obligación de todos de situar a los ciudadanos en el centro de la actividad política", ha declarado.

Carballedo ha recalcado que en la Asamblea se "trenzarán los acuerdos" y gestionarán "las discrepancias desde la argumentación y la palabra". En este punto, ha recordado que aún se está batallando por dejar atrás una de las peores crisis a las que se ha enfrentado la humanidad como es la pandemia, en la que se ha puesto de relieve todavía más la importancia de la "disposición al entendimiento".

Esto, tal y como ha expresado, no va a suponer que en ella se abdiquen de las convicciones ni que "el contraste de pareceres deje de mostrarse de manera decidida y viva" pero sin que "ningún alegato, por apasionado que sea, esté reñido con la cortesía y con la posibilidad de que el debate, y cuando sea posible el acuerdo, tenga la suficiente altura de miras" para que el desempeño sea percibido "como un formidable acto democrático".

"Asumo la responsabilidad de velar porque la Asamblea lleve a gala la dignidad y el decoro inherentes a todo órgano de representación de un Estado de Derecho, en el marco solemne que impone el Estatuto de Autonomía y la Constitución", ha concluido.