El exdirector de la Policía desmiente a Villarejo: Jamás despaché con él

El exdirector de la Policía desmiente a Villarejo: Jamás despaché con él

El exdirector de la Policía Nacional Ignacio Cosidó ha negado este martes cualquier conocimiento de la operación parapolicial Kitchen y cualquier relación con el excomisario José Manuel Villarejo, con el que "jamás" ha intercambiado mensajes, comido o despachado.

"Yo con el señor Villarejo jamás he despachado, jamás he comido con él, jamás he hablado por teléfono con él, jamás he intercambiado ninguno tipo de mensaje con él y jamás le he hecho llegar ninguna instrucción a través de terceras personas", ha dicho Cosidó en la undécima sesión de comparecencias de la comisión parlamentaria sobre la operación paralela que presuntamente se diseñó para robar documentación al extesorero del PP Luis Bárcenas.

Con esta respuesta, el que fuera máximo responsable político de la Policía entre enero de 2012 y noviembre de 2016 ha querido desmentir tajantemente lo que el excomisario Villarejo, pieza clave de la presunta trama e imputado en la misma, aseguró a los diputados la semana pasada.

Señaló que el exjefe de Asuntos Internos Marcelino Martín Blas fue quien le llamó para una "reunión urgente" en la Dirección Adjunta Operativa de la Policía.

Allí y tras una segunda llamada, fue Cosidó quien, según su versión, le instó a abandonar dos operaciones que tenía abiertas en Arabia Saudí y Líbano y le pidió que pasara al despacho del director adjunto Eugenio Pino, también investigado, pues él sería quien le daría los detalles de un operativo en el que tenía interés el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Según las explicaciones de Villarejo, ese "encargo" era captar a un confidente para espiar al extesorero del PP para "verificar" si guardaba información sensible, no solo para el partido sino también para "altas instituciones del Estado".

Tras defender que no da crédito a estas declaraciones y que no siguió al completo la comparecencia de Villarejo, Ignacio Cosidó se ha desmarcado de cualquier conocimiento de la operación Kitchen y de la supuesta estructura paralela que se puso en marcha en la Policía.

"La única estructura que hay o por lo menos que yo conociera en la Policía es la que regula la ley", ha dejado claro Cosidó, que ha tildado de "poco verosímil" que el director adjunto operativo tenga necesidad de crear ninguna estructura diferente como máximo responsable operativo del cuerpo.

También ha rechazado tener conocimiento de las investigaciones policiales que estaban dirigidas por un juzgado.

Sobre el cargo de Villarejo, ha dicho que estaba adscrito a la Dirección Adjunta Operativa desde 2011, antes de que él fuera nombrado director del cuerpo. "No fue una decisión que se tomara bajo mi mando como director", ha apuntado.

En ese departamento, ha añadido, Villarejo estaba "a disposición" del director adjunto operativo pero "sin ningún mando específico de unidad ni atribución específica de funciones".

Él, ha reiterado, no tuvo constancia de "ninguna operación en la que el señor Villarejo estuviera involucrado" y solo le vio una vez, recién llegado a la dirección de la Policía, cuando tuvo un "encuentro casual" y Villarejo se le presentó.

Cosidó también ha defendido su gestión al mando de la Policía Nacional y ha afirmado que uno de sus principales objetivos fue despolitizarla, para lo que redujo en un 60 % los puestos de libre designación y aprobó un código ético.

"Tenemos una policía limpia", ha opinado Cosidó, y ha añadido que en España el Estado de derecho "funciona" y no es, a su juicio, "un país corrupto". "Algunas de las prácticas desarrolladas en España contra la corrupción son modélicas y sirven de referencia para otros países", ha afirmado.

El exdirector de la Policía, que no está imputado en el caso Kitchen, ha mostrado su convencimiento de que todos los hechos relacionados con esta supuesta operación de Interior "se van a conocer" acabada la investigación judicial, y ha lanzado un comentario sobre la comisión parlamentaria.

"Esta comisión de investigación puede tener el problema de sacar conclusiones políticas sobre hechos que luego se demuestren distintos, y eso pueda generar cierta distorsión", ha opinado.