Violento y controlador: las exparejas del Rey del Cachopo le acusan y le temen

Violento y controlador: las exparejas del Rey del Cachopo le acusan y le temen

Madrid, 13 may.- "Mentía muchísimo. Es agresivo, impulsivo, manipulador, muy celoso", ha dicho al jurado del juicio a César Román, el Rey del Cachopo, su exmujer y madre de su hija, que ha relatado que le tiró una bombona encima y a su sobrina la arrojó de un taxi en marcha, por lo que aún le tiene miedo, al igual que ha recordado otra expareja.

Este jueves también ha declarado ante el jurado el taxista que trasladó a Román el 5 de agosto de 2018 desde su casa hasta cerca de la nave donde se halló el cuerpo de Heidi Paz unos días después, el 13 de agosto, y ha incidido, como ya hizo en la instrucción, en que llevaba una maleta que "pesaba una barbaridad" y que era "parecida" a la que le han mostrado hoy, en la que transportaba el cadáver.

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La Sección 26 de la Audiencia Provincial de Madrid ha celebrado la cuarta sesión del juicio a César Román, para el que la Fiscalía pide 15 años y cinco meses de cárcel por homicidio y profanación de cadáver.

Al inicio de la sesión, Román ha tomado la palabra para pedir disculpas por su actitud en la sesión de ayer, cuando declaró la madre de Heidi Paz, y ha asegurado que gesticuló e hizo gestos de "indignación", pero ha subrayado que no era su intención "en absoluto faltar al respeto" a la mujer, que lloró recordando lo que le ocurrió a su hija.

Hoy la exmujer de Román, Natividad Rodríguez, que estuvo con él 14 años y juntos tienen una hija, le ha descrito a veces entre lágrimas pero sin dudar: "Mentía muchísimo, en todo. Es agresivo, impulsivo, manipulador, muy celoso".

Ha declarado protegida por un biombo porque no quiere ver a Román, sobre el que ha asegurado que sigue vigente una orden de alejamiento por la denuncia que acabó interponiendo contra él en 2017, tras la que le volvió a denunciar en cuatro veces por incumplir ese alejamiento.

Esto contradice lo que dijo el procesado, que aseveró que solo tuvo esa orden en vigor "durante la tramitación" del régimen de visitas.

Natividad ha relatado dos agresiones de Román: una a ella en Málaga, porque no quería que ella se echase la siesta con su hija mayor; le tiró una bombona de butano y rompió el espejo retrovisor del coche; y otra a un sobrina suya, a la que "tiró de un taxi en marcha" cuando la joven quería impedir que ella se fuera en ese momento con César.

Ha explicado que la hija que tiene con Román le dijo en 2018 que su padre tenía una nueva novia, Heidi, y luego le explicó que, cuando le tocaba estar con él, a veces la cuidaba la madre de esta chica, en cuya casa durmió alguna vez.

También la que fue novia de César Román durante seis meses ha precisado que era "controlador" y "agresivo" y que está segura de que mató a tres de sus perros, aunque él decía que les había pasado otra cosa.

Esta mujer, Sara, le ha acusado además de pegar fuertemente a una perra suya en su chalé de Cubas de la Sagra (Madrid), donde ella tenía varios canes. "No denuncié... Yo me creí que la perra se merecía la paliza: te convencía", ha añadido.

"Es la persona perfecta para hacer lo que quiera con quien quiera... Reflexiono y no me reconozco. Mis amigos me decían si me había dado burundanga", ha dicho.

Sara ha reconocido que se fue a vivir a 200 kilómetros de Madrid por miedo, porque tuvo "una intuición" tras ver el carácter del acusado y que había maltratado psicológicamente a su hijo.

Esta mujer ha dicho que Román tenía una maleta grande, azul, similar a la que se encontró en la nave con un torso humano dentro, que luego se atribuyó a Heidi Paz.

Sobre esta maleta ha declarado el taxista que llevó al Rey del Cachopo el 5 de agosto de 2018 desde su casa de Vallecas a Usera; ha precisado que "pesaba una barbaridad, de 50 a 60 kilos", y que tuvo que pedirle al acusado, quien le contó que estaba de mudanza, que le echara una mano para meterla en el vehículo.

Al mostrarle la maleta en la que apareció el torso ha dicho que era parecida a la de Román, lo que contradice la versión dada por el procesado, quien aseguró que él no tenía una maleta de esas características y que ese día llevaba un "troley" pequeño con documentos.