Indigencia moral

Indigencia moral

La carrera electoral en la Comunidad de Madrid dio un giro radical en la segunda semana de campaña con la sucesión de cartas amenazadoras dirigidas a Pablo Iglesias, a la directora de la Guardia Civil, a dos ministros del Gobierno, al expresidente Zapatero y a Isabel Díaz Ayuso.

La reacción a las primeras abortó un debate electoral en la cadena SER cuando Pablo Iglesias exigió una condena clara a la candidata de Vox que Rocío Monasterio resolvió con una condena genérica de todas las violencias, que es como asistir a un funeral y dar al desconsolado deudo un pésame genérico a todos los viudos y viudas que en el mundo han sido.

Una amenaza clara y concreta requiere siempre una condena clara y concreta. Pero se ve que la indigencia moral no conoce fronteras ideológicas y es sorprendente ver cómo Vox hace hoy lo mismo que hicieron los partidos que en su día apoyaron a ETA y que, como mucho, en su camino civilizatorio sólo llegaron a condenar genéricamente todas las violencias para diluir o justificar la que ejercía la banda terrorista. Pero miembros de la derecha extrema y de la extrema derecha han ido más allá en estos días, poniendo en duda las amenazas, acusando de victimismo a quienes las recibían o considerando que una amenaza es menos amenaza si eres un privilegiado con derecho a escolta, ignorando que ETA, como cualquier organización mafiosa, acabó con la vida de muchas víctimas escoltadas y con quienes los protegían.