Ejercicio de resistencia para mantener la esperanza

Ejercicio de resistencia para mantener la esperanza

Madrid, 28 abr.- El Real Madrid demostró una vez más una virtud que le impulsó a ser el dominador de la Copa de Europa, con sus trece conquistas, su capacidad de supervivencia en momentos de inferioridad ante rivales, un gen competitivo especial que rescató en un ejercicio de resistencia ante el Chelsea, para mantener la esperanza para la cita de Londres.

En media hora, un equipo superado, borrado del campo por el rival, pudo ver sentenciada la eliminatoria de semifinales. Le suele ocurrir al resto de clubes en las grandes citas pero el Real Madrid resistió una tormenta de la que debe sacar conclusiones Zinedine Zidane. La primera desde el físico, con una clara inferioridad respecto al Chelsea.

1x1

Jugadores al límite de fuerzas en la recta final de la temporada como Casemiro o Vinicius, recién recuperados de largas lesiones sin ritmo de competición como Dani Carvajal o Eden Hazard. Y dos casos claves que marcan el pulso del equipo, el estado de Toni Kroos y Luka Modric tras un problema muscular y de espalda, respectivamente. Ninguno estaba al cien por cien y sufrieron para aguantar el ritmo que le metió al partido un portento físico como Kanté. El Chelsea enseñó al Real Madrid, Tuchel a Zidane, como ser vertical y directo en ataque sin perder la seguridad de una defensa de cinco.

COURTOIS, MILITAO Y BENZEMA, LOS PILARES

El equipo de Zidane supo competir desde la adversidad. Pese a sentir el castigo cuando fue un equipo largo que dejó espacios a la espalda de unos centrocampistas superados. El tanto del Chelsea nació desde el error posicional de Varane y su tardía reacción a un pase picado a su espalda. Con tres centrales es imperdonable al vulnerabilidad en una acción tan sencilla, pero la distancia entre ellos era amplia.

Marcelo se olvidó de su espalda y eso provocó que Nacho cayese demasiado a banda. No llegó al corte y el gol de Pulisic puso al Real Madrid ante las cuerdas. Sin el liderazgo de Sergio Ramos, de nuevo en la grada lesionado en un partido clave, el equipo necesitaba referentes. Lo fue Thibaut Courtois con una parada milagrosa a Timo Werner, el brasileño Militao como el jugador en mejor momento de la defensa y, como no, Karim Benzema.

La mutación de Militao es tan buena noticia para Zidane y el futuro del Real Madrid, con una posición cubierta para muchos años, como un 'problema' para el técnico francés. Ramos está a punto de volver, Varane ya lo ha hecho. Los que eran centrales intocables están un escalón por debajo del momento de Militao. Rápido, contundente en la marca, fuerte en el juego aéreo, asumiendo responsabilidad en inicio de jugada. En cuanto ha encadenado partidos de titular ha dejado un crecimiento sin techo.

Y en ataque todo pasa por Benzema. Fue el jugador que cambió el rumbo del partido. Inventó de la nada un latigazo a la madera y con una acción repleta de hambre y genialidad, marcó el tanto que mantiene abierta la eliminatoria. Su partido fue para poner en las escuelas. Los movimientos de descarga, las asociaciones con sus compañeros en gestos repletos de calidad. En un tipo de partido que provoca que el 9 de un equipo se convierta en una isla, Karim fue el que más brilló con su movilidad. Con su gol se convirtió en el cuarto máximo anotador de la historia de la Liga de Campeones con un 71 dianas. El futbolista al que siempre se le señaló por su falta de pegada, igualó a Raúl González y ya solo tiene por delante a Robert Lewandowski porque Cristiano Ronaldo y Leo Messi son de otro planeta.

LA NECESIDAD DE REFUERZOS

En Stamford Bridge espera una batalla durísima por un plaza en la gran final. Zidane comprobó la exigencia física, el nivel al que llegar si quiere superar al Chelsea. Para ello se ve obligado a correr el riesgo en Liga con rotaciones. Ante Osasuna realizará numerosos cambios para que sus jugadores importantes lleguen con las piernas frescas a Londres, donde además necesita refuerzos. El lateral izquierdo reclama la presencia de Ferland Mendy y el centro del campo la fuerza que añade al equipo Fede Valverde. Los dos estarán para la gran cita superado un problema muscular del francés y el coronavirus el uruguayo. Incluso hay opciones de que el capitán Sergio Ramos pueda llegar a tiempo en un partido que se convierte en la gran oportunidad de solucionar errores tras un ejercicio de resistencia.

Roberto Morales