OAPN: el fin de las pistas de Navacerrada era "previsible" desde hace décadas

OAPN: el fin de las pistas de Navacerrada era

Segovia, 11 abr.- Desde Montes de Valsaín, dependiente del Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN), aseguran que la decisión de no renovar la concesión de las pistas segovianas de Navacerrada era algo "previsible" desde hace décadas, a pesar de haber causado gran conmoción popular y el rechazo de algunas autoridades y políticos.

Javier Donés es el director del centro Montes y Aserradero de Valsaín, entidad que pertenece al Órgano Autónomo Parques Nacionales, propietario de las 7,7 hectáreas donde se encuentran las pistas de esquí de la vertiente segoviana de la estación de Navacerrada: el Escaparate, el Telégrafo y el Bosque.

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Esta superficie, catalogada de utilidad pública, fue ocupada por las instalaciones deportivas a través de una concesión el 3 de abril de 1996 por un periodo de 25 años.

Según ha explicado Donés en un una entrevista con Efe, la renovación de dicha concesión no era posible por las propias condiciones en las que se firmó el acuerdo y porque la Ley de Montes de Castilla y León establece sobre el uso privativo de este tipo de terrenos que "el plazo máximo de duración no podrá exceder de 25 años".

"Una vez se ha acabado, se ha acabado" explica el director, quien recuerda que, de acuerdo a lo dictado por las propias condiciones de la concesión, la empresa debe desmontar todas las instalaciones antes del 30 de octubre de 2021.

Otra opción hubiera sido realizar una nueva concesión con una nueva concurrencia competitiva, para lo cual la Junta de Castilla y León, que actúa como gestor, necesita un informe vinculante del propietario, Parques Nacionales, que ha dicho 'no'.

Y lo han hecho, explica Donés, en función de la normativa que afecta a estos acuerdos, de nuevo la Ley de Montes y la de Patrimonio Natural de Castilla y León, que dictan que este tipo de usos privados se realizan "con carácter excepcional y temporal".

"Ya se hizo la concesión en su momento y se ha acabado. Volver a sacar otra rompería el principio de excepcionalidad y temporalidad, este principio se perdería, llegando incluso, en mi opinión, a un fraude de ley", comenta el ingeniero técnico forestal, que lleva 35 años trabajando en Montes de Valsaín.

Parques Nacionales ha escudado su decisión en otras normativas que regulan la zona, como el Plan Básico de gestión y conservación de la Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y de Zonas Especiales de Conservación (ZEC) o el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del espacio natural Sierra de Guadarrama.

De acuerdo a estas normas, desde el organismo creen que "puede deducirse claramente" que el espacio ocupado "tiene un gran potencial y valor para su conservación y que su reversión era previsible y esperada desde hace décadas", pues se trata de "una consecuencia del cumplimiento de esta normativa", según se puede leer en un texto explicativo remitido a Efe.

Un aspecto importante que ha funcionado como "un remate más", en palabras de Donés, ha sido el efecto del cambio climático, pues según informó el organismo, desde los años setenta, la temperatura media ha aumentado 1,95 grados y la nieve se ha reducido en un veinticinco por ciento.

Donés ha expresado que tal vez para los negacionistas del cambio climático este no sea un tema mayor, pero en Parques Nacionales son "convencidos": "Nuestro negociado no es cerrar estaciones de esquí, es la conservación", ha precisado.

"Ojalá no veamos en los próximos quince años cerrar más estaciones, porque significaría que el clima va a mejor", ha reflexionado.

ALTERNATIVAS PARA CREAR PUESTOS DE TRABAJO

El director ha considerado excesivas las estimaciones que señalan que el cierre de la estación de esquí -una decisión de la empresa al considerar que no era rentable continuar sin las pistas segovianas- significaría la pérdida de cientos de puestos de trabajo; en su opinión, se destruiría menos de diez puestos fijos de la estación y, como mucho, una veintena de contrataciones temporales.

A su juicio, las alternativas que se pueden realizar en la zona tienen potencial para crear más puestos y que no sean estacionales, a través de la creación de, por ejemplo, un punto de información para divulgar el valor de la zona o la potenciación de otros usos deportivos, como el entrenamiento en altura.

En la otra cara de la moneda hay muchos ciudadanos críticos con la resolución, lo que ha llevado a la creación de la plataforma Salvamos Navacerrada, que solicitó el pasado 5 de abril la declaración del Puerto de Navacerrada como Bien de Interés Cultural a la Junta de Castilla y León con el fin de frenar la desaparición de la estación.

Laura López