Iglesias deja el Gobierno denunciando oligarquías y ensalzando el papel de Podemos pese a las limitaciones de la coalición

Iglesias deja el Gobierno denunciando oligarquías y ensalzando el papel de Podemos pese a las limitaciones de la coalición

El hasta ahora vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, ha dado por concluida su etapa en el Gobierno de coalición tras participar en su último Consejo de Ministros antes de ser candidato a las elecciones de la Comunidad de Madrid.

Y lo ha hecho denunciando las presiones de las oligarquías y reivindicando que Podemos ha demostrado que las cosas "se pueden hacer mejor" dentro del Ejecutivo, pese a las "limitaciones y contradicciones" que existen en la coalición con el PSOE.

En un video grabado en el ministerio que ahora abandona, Iglesias también ha subrayado que durante esta etapa ha confirmado que en frente del Gobierno hay "oligarquías" que ejercen su "inmenso poder político, económico y mediático" para que sus instituciones "sigan defendiendo sus intereses, y no los intereses de su mayoría".

"Hemos demostrado que, a pesar de todo, las cosas se podían hacer mejor, que no se nos compra y somos capaces de producir mejoras para la mayoría social", ha apuntado en el vídeo difundido en redes sociales.

El también líder de Podemos no ha comparecido en rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, como sí ocurrió en el caso del exministro de Sanidad, Salvador Illa, antes de pasar a ser candidato a las elecciones catalanas del 14 de febrero. La comparecencia a medios la han ejercido la portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, y el ministro de Ciencia, Pedro Duque.

Este martes se ha formalizado la renuncia a sus cargos ejecutivos para ser candidato de Unidas Podemos a las elecciones madrileñas del 4 de mayo, tras ostentar el cargo de vicepresidente segundo durante 14 meses.

El liderazgo de Unidas Podemos en el seno de la coalición pasará a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que elevará también su rango en el Ejecutivo a la vicepresidencia tercera. Por su parte, el Ministerio de Derechos sociales lo ostentará la hasta ahora secretaria de Estado Ione Belarra, una de las principales dirigentes de la formación morada.

Precisamente ha señalado que ha sido un "honor" y un "orgullo" haber cerrado esta etapa culminando uno de los objetivos de la Vicepresidencia de Derechos Sociales, que es "reconstruir el sistema de dependencia" con la aprobación en el Consejo de Ministros de más de 238 millones para financiar este servicio entre las autonomías.

Concretamente, ha remarcado que cuando asumió la responsabilidad de dirigir este departamento, la situación de la atención a la dependencia era "absolutamente dramática" por los "recortes" del PP. Sin embargo y tras un intenso trabajo, con diálogo social, ha conseguido impulsar un plan de choque que revierte dichos recortes en un "solo año".

Por tanto, ha destacado que ahora la situación de la lista de espera, con estos fondos, depende de la gestión de las comunidades autónomas que tendrán colaboración del Ministerio que dirigirá Belarra y los secretarios de Estado Nacho Álvarez y Enrique Santiago (cuando se formalice el nombramiento de este último).

"Son el mejor equipo", ha defendido Iglesias para destacar también a la nueva vicepresidenta, Yolanda Diaz, que seguirá demostrando el "trabajo extraordinario" que hace en el Gobierno. De hecho, ha enfatizado que el Ejecutivo ha "puesto por delante el interés general" durante esta crisis frente a lo que ocurrió en la anterior crisis económica de 2008.

Iglesias señaló durante los últimos meses que las tensiones en el seno del gobierno deben naturalirzarse, pues es ahí donde se producen los grandes debates de país. Además, ha insistido en que los socios representan intereses muy distintos y que las presiones de Unidas Podemos son garantía de que se va a cumplir el acuerdo de legislatura.

No ha podido terminar su ciclo en el Gobierno con la aprobación de la Ley de vivienda o la Ley Trans, que aún no han visto la luz y quería encarrilar antes de dar su salto a la política madrileña.

No obstante, sí ha ganado pulsos en el seno del Ejecutivo como fue acelerar, debido a la pandemia, el Ingreso Mínimo Vital (IVM), uno de los principales compromisos del pacto entre ambas formaciones y a pesar de que varios ministros del PSOE entendían que era una medida de calado que requería meses de preparación. Ahora, Unidas Podemos reivindica aplicar mejorar y el grupo parlamentario ha presentado una docena de enmiendas a ese proyecto en ese sentido.

Un elemento que despertó una de las mayores tensiones en la coalición fue la negociación de los apoyos para aprobar los Presupuestos Generales del Estado de 2021. En agosto la coportavoz de Podemos, Isa Serra, advirtió de que Ciudadanos no podía tener "voz ni voto" en las futuras cuentas públicas, una postura que generó tensión dado que diversos dirigentes y barones socialistas se decantaban por el diálogo con la formación naranja.

Finalmente, se impuso la vía del bloque de investidura con apoyos de formaciones que son socios habituales del Ejecutivo, una alianza que en Unidas Podemos han ayudado a tejer y que defienden como la opción que aporta estabilidad a la legislatura, dando portazo así a la opción de la geometría variable. De hecho, Iglesias celebró que formaciones como EH Bildu se sumaran a la dirección de Estado con su apoyo a las PGE.

La marcha del rey emérito Juan Carlos I a Emiratos motivó también una discusión "fuerte" entre Iglesias, como reconoció él mismo, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Además, Unidas Podemos ha promovido varias peticiones para crear una comisión de investigación tras las dos regularizaciones fiscales del antiguo monarca.

La prohibición de los desahucios y el corte de suministros a la población vulnerable también suscitó roces en la coalición, aunque finalmente se llegó a una vía satisfactoria para esta demanda que planteaba los morados como clave dentro del denominado 'escudo social'.

En materia de pensiones también hubo roces y el propio Iglesias celebró que finalmente la propuesta de reforma enviada a la Unión Europea no incluyera elevar el cómputo de cálculo de la prestación a 35 años, lo que hubiera sido un "recorte" que incumpliría el pacto de coalición. Recientemente, destacó que la postura de Unidas Podemos permitió subir a 7.000 millones las ayudas directas a pymes y autónomos afectados por la pandemia, dado que la primera propuesta se cifraba en 2.000 millones, tal y como dijo en un acto el sábado pasado.

Pese a estos roces, la relación con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido cordial, según ha aclarado él mismo varias veces, y su interlocución directa permitió solventar distintas tensiones.