fbpx

Gabilondo, yo no te creo

Gabilondo, yo no te creo

La batalla por Madrid está librando sus primeros compases. Ni siquiera se ha iniciado la campaña electoral y los distintos candidatos ya empiezan a asomar la patita. El aspirante del PSOE nos cuenta que no le gusta Pablo Iglesias y que no piensa subir los impuestos a los madrileños.

Hay que recordarle a Gabilondo que apenas hace unos meses presentó en la Asamblea un proyecto para hacerlo y nada menos que en 3.600 millones de euros. También hay que decirle que no es creíble que si del resultado de las elecciones se deriva que necesita a Iglesias pactará con él como lo hizo Sánchez, a pesar de que nos aseguró que no podría dormir tranquilo o que con Iglesias en el Gobierno llegaría a España la cartilla de racionamiento.

Por supuesto que no se puede creer a Gabilondo, aunque vaya de soso, serio y formal. Madrid, además de ser un lugar de libertad, donde se puede elegir colegio y médico, es un foco de atracción de la inversión, que ha hecho de la comunidad autónoma la de mayor crecimiento y prosperidad de España. El último y más revelador dato es el alza del PIB de la región durante el último trimestre del fatídico 2020. La Economía de Madrid creció un 4% mientras que el PIB nacional lo hizo un 0,4%. A pesar de la pandemia y de las restricciones de aforo y movimientos, las decisiones del Gobierno madrileño lograron frenar el desastre económico. Ahora, el Gobierno de España ha prometido ayudas directas, pero no para todos los sectores y, según declaraciones de la propia ministra de Hacienda, el dinero no estará en las cuentas corrientes de empresas y autónomos hasta el verano. Mientras, el Gobierno de Ayuso va a aprobar ayudas para los sectores que no recoge el decreto del Gobierno de España.