"Carmen", una mujer en busca de su libertad que el flamenco de Gades ensalza

Regresa a los escenarios madrileños "Carmen", el primer ballet que puso en pie la Compañía de Antonio Gades cuando el maestro ya había fallecido, una obra llena de fuerza y pasión que pone en valor a una mujer en busca de su libertad, alejada del mito de "devora hombres" que la ha perseguido.

Stella Arauzo, directora artística de la Compañía de Antonio Gades, asegura que el bailarín y coreógrafo quiso eliminar la parte "superflua de Carmen, la que la marcaba como una devorahombres", dice en una entrevista sobre el espectáculo que subirá al escenario del Teatro Nuevo Apolo el próximo 22 de marzo.

"Gades era un enamorado de la mujer y en Carmen quería resaltar a esa mujer que busca la libertad" en un tiempo en el que no tocaba. "A mi me gusta definirla como un animal salvaje, que le pega bocados a la vida y el flamenco nos permite ver con su fuerza esa verdad".

La obra se escribió en 1837 y supuso un escándalo para la época. El libreto de Prosper Mérimée y la música de Georges Bizet fueron el germen sobre el que se sustentó la película "Carmen", la primera colaboración entre Antonio Gades y Carlos Saura, que después les llevaría hacia el teatro.

"Unos ingredientes que, metidos en una coctelera, con la fuerza del flamenco y la mirada de Saura han dado este excelente resultado", apunta Arauzo, quien comenta que con la COVID-19 han perdido parte de la gira internacional que tenían prevista, una situación que permite a la compañía realizar más espectáculos en España.

"Gades era un transgresor y se ha convertido en una clásico. "Carmen" es intemporal, en ella encuentras esa energía y esa visión tan cinematográfica de Saura. Dos genios", apunta.

"Carmen" es una de las obras más representadas del repertorio de Gades, más de un millón de espectadores la han visto.

Arauzo que entró en la compañía a los 17 años y ha dado vida al mítico personaje en multitud de ocasiones asegura que "es como una buena película: aunque la veas muchas veces siempre sorprende" porque cada intérprete le imprime una personalidad propia.

Ahora, desde el otro lado, asegura que le encanta aportar a la gente joven todo lo aprendido, aunque sufre cuando ve que no se pone toda la carne en el asador. "Un personaje que he vivido, mimado y he ido engrandeciendo con el tiempo".

De aquella Carmen de Gades "está todo, su alma, su visión, su legado, su manera de entender el teatro y su filosofía del trabajo, pero falta él" y por ello es mayor la responsabilidad de cuidarlo "más que si fuera una creación mía", dice de una obra donde la escenografía es la de Dominique You, como desde sus inicios, y el vestuario sigue teniendo la esencia de los 80.

Para Arauzo en su día "Carmen" fue el germen "de un musical flamenco, y como espectadora agradezco que haya 21 personas en escena, que arropan también al público. Un milagro en estos tiempos".