Los afectados por la explosión del chalé de San Martín donde se cocinaba droga ya pueden volver a sus casas

Los afectados por la explosión del chalé de San Martín donde se cocinaba droga ya pueden volver a sus casas

Vecinos afectados por la explosión de un chalé en San Martín de la Vega, donde supuestamente se cocinaba droga, ya están volviendo estos días a sus casas de forma progresiva, tras un mes del sucesos, aunque previamente tienen realizar labores de reparación dados los daños que presentan.

Tras la declaración de 'ruina física inminente' de la vivienda de la calle Fernando El Católico en la que se produjo una fuerte explosión el pasado 11 de octubre, el Ayuntamiento de San Martín de la Vega ha finalizado los trabajos de demolición necesarios para asegurar la zona y los alrededores.

De esta manera, tras los trabajos iniciales de apuntalamiento del garaje comunitario y garaje de las viviendas afectadas, el Consistorio ha observado que "el mal estado en el que ha quedado el edificio es de tal magnitud que no tiene posibilidad de intentar sustentar la parte que aún no ha colapsado", según se indica en el informe técnico elaborado en la última inspección realizada el pasado 22 de octubre, donde se determinó un peligro de derrumbe debido a que "el forjado de cubierta perdió su apoyo lateral derecho, creando tensiones en el zuncho de atado del forjado y en el del borde del voladizo de la vivienda".

Así, desde el Ayuntamiento comunicaron la semana pasada a los vecinos afectados que, "habiendo finalizado las labores de demolición, no existe riesgo en la zona", por lo que, a excepción de dos viviendas, podían volver a sus hogares de forma progresiva aunque "será necesario que previamente realicen las reparaciones necesarias y recuperen los suministros que en su día fueron anulados por seguridad".

Las dos familias que aún no pueden regresar a sus viviendas son debido a que deben valorar los daños producidos y realizar trabajos de reparación más importantes, aunque, según el dictamen técnico "a falta de un examen exhaustivo, los daños que presentan no son estructurales".

En la actualidad y siempre que las condiciones climatológicas lo permitan, continúan las labores de limpieza y desescombro de los residuos generados en la demolición, con una previsión de finalización de una semana.

En este sentido, el Ayuntamiento ha señalado en un comunicado que se ha personado en la causa contra los propietarios de la vivienda para reclamar el coste de los trabajos urgentes e imprescindibles realizados para "asegurar la zona y evitar riesgos a las personas y bienes de alrededor".

La explosión, cuyas causas concretas aún se desconocen, tuvo lugar minutos antes de las 8 horas de ese domingo de octubre en una vivienda unifamiliar adosada situada en el número 55 de la calle Fernando El Católico de San Martín de la Vega. La investigación

Hasta el lugar se acercaron ocho dotaciones de bomberos de la Comunidad de Madrid para comprobar daños estructurales en el chalet y en los edificios colindantes. También se desplazó un dispositivo del Summa-112 que no ha tenido que actuar, dado que la familia que estaba en el interior ha salido por su propio pie, informó un portavoz de Emergencias Comunidad de Madrid.

No obstante, según los residentes, sí se registró un herido leve. Se trata de un persona que vive en el chalé semiderruido. Estaba durmiendo y, como consecuencia de la deflagración, los cristales de su ventana se rompieron y uno de ellos le saltó en la cara.

Los vecinos, que fueron desalojados rápidamente, grabaron a los bomberos tras los hechos sacando del garaje subterráneo de la casa unas 150 garrafas de acetona, un producto químico usado para elaborar cocaína, por lo que algunos creen que se trate de un accidente relacionado con la cocina de esta droga. "Si hubiera afectado a más garrafas, podría haber explotado toda la urbanización", aseguran.

De hecho, los vecinos llaman al detenido el 'Walter White' español', el protagonista de la famosa serie televisiva 'Breaking Bad', un profesor de Química de Nuevo México, enfermo de cáncer, que se dedica a cocinar droga para dejar a su familia gran cantidad de dinero antes de su muerte. "Pero nunca piensan que pueda ser tu vecino", apuntó Daniel, uno de residentes que no ha tenido que se realojado.