Ramos, el rey del clásico al rescate

Ramos, el rey del clásico al rescate

El regreso de Sergio Ramos cambió la cara del Real Madrid, contagió a sus compañeros de la garra que añoró el madridismo ante Cádiz y Shakhtar, y ejerció su papel de 'rey del clásico', el 45 que disputa.

Decisivo en la acción del penalti por agarrón de Clément Lenglet y siempre fiable en el lanzamiento de la pena máxima en el vigésimo tercero consecutivo en el que marca.

La carrera de Ramos ha llegado a un punto que cada cierto tiempo inscribe su nombre en un nuevo récord. En el duelo del Camp Nou, al que regresó para levantar a su equipo pese a estar tocado de la rodilla izquierda, ensanchó su leyenda como futbolista con más clásicos disputados, igualó los 31 en Liga de mitos del madridismo como Paco Gento y Raúl González; al hoy técnico visitante, Ronald Koeman, como el defensa más goleador; y trece años después fue el encargado de materializar un penalti en casa del eterno enemigo.

No lo conseguía en Liga un jugador del Real Madrid desde que Ruud van Nistelrooy lo firmase el 10 de marzo de 2007, en un partido que acabó en empate a tres y en el que justamente Ramos marcaba su primer gol en un clásico.

El duelo mostró la dimensión de Ramos y la importancia que tiene el capitán para el Real Madrid. La defensa perdida en el estreno de la Liga de Campeones recuperó su fortaleza. Se mantuvo en pie en los mejores momentos del Barcelona, resolviendo como pudo las subidas de Jordi Alba, rehaciéndose de una acción de Leo Messi que lo sentó en un palmo antes de que Thibaut Courtois dejase su habitual parada salvadora de cada día.

Las subidas al ataque en las acciones a balón parado y el peligro que lleva Ramos en el juego aéreo provocó la acción clave del partido. En la primera parte había protagonizado una acción similar con Lenglet tras un intercambio de empujones con agarrón final del barcelonista. En la segunda la acción fue clara para el colegiado tras ser avisado desde el VAR. El defensa madridista no pudo saltar a rematar por el estirón de camiseta que recibió.

El espíritu de Ramos invitó a sus compañeros a dejar el máximo esfuerzo y cambiar la preocupante imagen de sus dos últimos encuentros. La actitud volvió a ser la adecuada. Todos los jugadores se enchufaron en un día grande y demostraron que el problema no es físico, sino mental. De actitud. Entendieron el clásico como el mejor día para levantarse y silenciar críticas que no han calado al vestuario. Con todos unidos en torno a la figura de Zinedine Zidane, que sale reforzado del Camp Nou.

Ramos deja atrás a jugadores que marcaron una época como Gento, Xavi Hernández y Manolo Sanchís, que alcanzaron 42 clásicos. Sólo Messi mantiene su ritmo (44) y, aunque a día de hoy el futuro de ambos está en el aire, parece más cercana la renovación del capitán madridista que los planes de futuro del astro argentino en el Barcelona.

El camero siempre fue titular en el clásico. En sus 16 temporadas en el Real Madrid jugó todos los ligueros, un total de 33. Y fue en la competición doméstica donde han llegado todos sus goles. Hasta hoy siempre con remates de cabeza. Le suma siete enfrentamientos en Copa del Rey, con aquella final de Mestalla de gran recuerdo para el madridismo. Hasta seis duelos en la Supercopa de España y uno en Liga de Campeones. Una figura eterna en los éxitos del Real Madrid y de la selección española.

Roberto Morales