fbpx

Pagamos los de siempre

Pagamos los de siempre

Cuando, hace años, vine del banco y le dije a mi mujer que nos habían concedido la hipoteca, no me aplaudió, como le han aplaudido a Sánchez los componentes del Consejo de Ministros.

Y no es que mi mujer me tuviera menos amor que los ministros a su presidente, sino que estaba angustiada por si alguno de nuestros ingresos se cortaba y no podíamos hacer frente a la cuota mensual de la hipoteca, a la vez que echaba cuentas de que aquello suponía un recorte de gastos: menos salidas, más sobriedad en la mesa, recorte de las vacaciones, etcétera.

Y no es que las ministras y los ministros sean tan analfabetos como aparentan, y no sepan que el dinero que nos van a prestar no hay que devolverlo, sino que saben que a esa labor les vamos a ayudar los contribuyentes españoles, durante un par de generaciones, porque esta inmensa deuda la concluirán de pagar mis nietas.

En cuanto a los recortes en los gastos nunca se producirán. Miren, cuando los políticos de todas las ideologías, los sindicatos y los empresarios, convirtieron las cajas de ahorro en un bingo, y hubo que pedir un préstamo de más de 40.000 millones de euros para salvar los ahorros y evitar el desastre -de las "cajas", no de los bancos- no se suprimió ni un puñetero coche oficial.

Ahora, cuando nuestra deuda supera todo lo que producimos durante un año, y nos vamos endeudar hasta el año 2048 -si las cosas nos van regular- seguirán los presidentes y vicepresidentes de las 14 diputaciones provinciales con sus coches oficiales, sus mecánicos, sus secretarias, mientras los ministros igual suben todavía más el número de asesores.