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El responsable del protocolo de las residencias de Madrid asegura que no se buscó excluir a nadie

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El responsable del protocolo de las residencias de Madrid asegura que no se buscó excluir a nadie
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El ex director general de Coordinación Sociosanitaria de la Comunidad de Madrid, Carlos Mur de Viu, ha afirmado este sábado que con los protocolos realizados para la derivación de residencias de mayores a hospitales, que él rubricó, "nunca se pretendió excluir a nadie, pero tampoco caer en el encarnizamiento terapéutico".

En un artículo de opinión publicado por 'El País', Mur asegura que la versión "del día 20 (de marzo)" de dicho protocolo, que recomendaba no derivar a los hospitales a aquellos ancianos con infección respiratoria que no puedan caminar por sí solos, "no era una versión válida, se envió por error y nunca llegó a aplicarse".

"El protocolo clínico definitivo y válido es el difundido el día 25, con la escala de fragilidad", indica el exdirector general, adscribiéndose así a la explicación dada por el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, quien admitió que la anterior versión del texto se envió a los centros, aunque lo atribuyó a un "error".

Sin embargo, según publicó 'El País', Mur envió correos a la Consejería de Políticas Sociales para pedir que se comunicase el protocolo los días 18, 20, 24 y 25 de marzo. Los documentos estaban firmados por este alto cargo, que fue destituido el 13 de mayo.

Las recomendaciones fueron transformándose para eliminar la exclusión de personas con discapacidad de cualquier edad y se modificó también el índice de autonomía requerido para el traslado de los pacientes.

En la columna publicada este sábado, Mur afirma que "cuando a un residente se le ha intentado manejar en su residencia, ha sido porque la derivación al hospital no le iba a proporcionar un beneficio en su pronóstico vital".

"Esos protocolos clínicos de atención en residencias de mayores, que no órdenes, resoluciones o instrucciones de ningún tipo, fueron consensuados por los geriatras referentes de Madrid y rubricados por mí para organizar la mejor asistencia en el lugar más adecuado, en un contexto de catástrofe sanitaria: trasladar a aquellos casos que podían beneficiarse del ingreso en hospitales casi colapsados, y tratar en la propia residencia al resto", explica.

Y alega que "el gran problema real que impidió medicalizar adecuadamente las residencias fue la gran cantidad de profesionales que cayeron infectados", dado que cubrir esas bajas "fue muy difícil" tanto para las residencias privadas como para las dependientes de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS).

"Me apena muchísimo que no se relate todo lo conseguido para que, al menos, el drama no fuese aún mayor", escribe el exdirector, quien subraya que "se posicionaron hasta 66 profesionales de las mutuas, se crearon 30 equipos de Atención Primaria y 36 de hospitales para atención in situ, y se habilitó la derivación directa de pacientes de residentes mayores a los hospitales de apoyo y de media-larga estancia".

Desde el 8 de marzo hasta ayer viernes 5.979 personas han muerto por coronavirus en las residencias de la Comunidad de Madrid, un cómputo en el que se incluye a los casos probados con casos PCR y a quienes presentaban sintomatología compatible con la COVID-19.