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La "puntería" de Tomás Marco: El coronavirus aplaza de nuevo su zarzuela

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Mañana iba a ser el día. El Teatro de la Zarzuela iba a estrenar "Policías y ladrones", una de las escasísimas producciones contemporáneas de zarzuela, un encargo que recibió el compositor Tomás Marco y que fue aplazado en 2018 por una huelga en el teatro y, en esta segunda ocasión, por el coronavirus.

"¡Qué puntería!. En esta ocasión ha pillado a todo el mundo pero la otra vez es verdad que la que sufrió fue la obra. Cada día íbamos al teatro pensando que esa noche podría estrenarse pero la huelga -contra la fusión del Real y la Zarzuela- no lo permitió. Esto es como te toque la Primitiva dos veces", bromea en una entrevista con EFE el músico (Madrid, 1942).

La huelga fue en 2018 y hubo que esperar dos años para poder reubicar de nuevo "Policías y ladrones" en la programación y ahora ya llevaban tres días haciendo ensayos en escena cuando, "de la mañana a la noche", les llamaron para decirles que el teatro se cerraba y que todo quedaba "en suspenso".

Le parecía un poco "increíble" que le hubiera tocado de nuevo, pero así es y todavía no saben si se reubicará y cuándo, porque el teatro cierra temporadas con mucha antelación.

Ahora, "cuando todo esto pase", tendrán que barajar posibilidades y componer un puzzle con todo lo que ha ido posponiéndose, "siempre y cuando la normalidad se recupere en un plazo razonable", especula.

Marco compuso la obra, con libreto de Álvaro del Amo, hace cinco años, así que en este tiempo "algo" la han actualizado aunque no "tanto" como para incorporar este "momento extraño del coronavirus".

Fue una idea del anterior intendente de la Zarzuela, Paolo Pinamonti, que ya había hecho con Del Amo trabajos sobre zarzuelas clásicas y fue él el que les invitó a crear una obra nueva, una zarzuela de nuestro tiempo.

El Teatro de la Zarzuela ya ha estrenado obras contemporáneas como "María Moliner", de Antoni Parera Fons y Lucía Vilanova, pero sí es la primera farsa sobre la actualidad política tras el "Cómo está Madriz!" de Miguel del Arco.

Del Amo y Marco trabajaron mano a mano en un proyecto "entreverado" por la creatividad de los dos, pero todo quedó en suspenso con el nombramiento de Pinamonti como nuevo responsable del Teatro San Carlo de Nápoles.

Luego, su sucesor, Daniel Bianco, quiso recuperarla "aunque parece que la cosa va a ir para más largo todavía", dice con estoicismo.

Su obra, de dos horas de duración, tiene, como las zarzuelas clásicas, partes habladas, números cerrados y "cosas que tienen que ver con la actualidad, en este caso con la corrupción".

Un político, al que llaman "el Presunto Implicado", acaba en la cárcel tras la investigación de un policía que, en un giro inesperado, acaba siendo su compañero de celda.

El futuro de ambos antagonistas, con una mujer ajena a los chanchullos de su marido y con el hijo y la hija de ambos -como si fueran Romeo y Julieta- enamorados tras coincidir en una beca Erasmus, es la farsa que articula la obra desde su inicio, que tiene dirección de escena de Carme Portaceli y musical de José Ramón Encinar.

En este segundo intento Manuel Lanza seguía siendo el "Presunto Implicado", María Hinojosa su mujer y el hijo Pablo García López. Se cayó del cartel por sus compromisos la hija del policía, Rocío Pérez, a quien sustituía Sara Blanch y Miguel Ángel Medina incorporaba al policía.

"Todo el mundo -dice- está muy ilusionado con la obra y les gusta mucho. Ahora podemos pensar, es verdad, que 'a la tercera va la vencida' pero también que 'no hay dos sin tres'", bromea de nuevo.

Marco está componiendo un proyecto sobre las migraciones para el festival más importante de Bulgaria, el Internacional de Varna, que se lo encargó el año pasado tras una visita del compositor al certamen.

"Mareas humanas", que así se titula, es una pieza de 40 minutos con orquesta de cuerda, percusión y cantantes, recitados, música electrónica y vídeo.

Marco estructura en varias piezas un relato que contiene escenas como "Esperando", "La pérdida de la patria" o "El camino eterno", en las que Luciano González Armiento -con el que ya hizo su "Cantata"- firma los textos.