Móstoles crea una zona de tráfico restringido para episodios de alta contaminación

Móstoles crea una zona de tráfico restringido para episodios de alta contaminación

La localidad madrileña de Móstoles, una de las 150 ciudades que deberán crear una zona baja en emisiones similar a Madrid Central, según la nueva ley de Cambio Climático en la que trabaja el Gobierno central, cuenta ya con una zona de tráfico restringido.

La concejalía mostoleña de Seguridad y Transición Ecológica diseñó hace unos meses un protocolo anticontaminación que incluye una serie de restricciones al tráfico en las zonas delimitadas por la zona denominada 'Area 20-30', en el centro de la localidad.

El área 20 corresponde a la almendra central de la ciudad y limita la velocidad en toda la zona a 20 kilómetros por hora, mientras que el área 30 bordea la almendra central de localidad y tiene una velocidad limitada a 30 kilómetros por hora, informa el Consistorio en una nota de prensa.

"El acceso a ambas zonas está condicionado por los distintivos ambientales creados por la DGT el 13 de abril de 2016", añade el Consistorio, y subraya que el protocolo en este Área 20-30 contempla además una restricción del aparcamiento.

En el caso de activación del protocolo, solo se permitiría aparcar en las zonas restringidas "a los vecinos que cuenten con una autorización como residentes y que estacionen exclusivamente en su barrio".

"Los titulares de vehículos autorizados por el Ayuntamiento de Móstoles y los coches eléctricos, así como los vehículos eléctricos enchufables también pueden estacionar en el Área 20-30", precisan desde el Consistorio.

Estas limitaciones al tráfico por el Área 20-30 tampoco afectarían al transporte público colectivo ni al acceso a vehículos estacionados en zonas reservadas para su categoría o actividad (mudanzas, minusválidos, coches oficiales o alimentación).

Móstoles se adelanta de esta manera a las previsiones del Gobierno, que enviará al Congreso "antes de 100 días" un proyecto de ley de Cambio Climático que incluirá la obligación de que las localidades de más de 50.000 habitantes creen "zonas de bajas emisiones" como Madrid Central.