El Rey recibe la mayor ovación de San Isidro

El Rey recibe la mayor ovación de San Isidro

La afición de la plaza de toros de Las Ventas, que este miércoles abarrotó los tendidos, han tributado una calurosa y cerrada ovación al Rey cuando ha aparecido en el Palco Real de la Monumental madrileña para presidir la primera Corrida de Beneficencia tras su reciente abdicación.

El Monarca, acompañado en el palco por el Ministro de Educación cultura y deporte, José Ignacio Wert; el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González; la alcaldesa de Madrid, Ana Botella; y la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, recogió el cariño de la afición venteña mientras sonaban los acordes del himno nacional, interpretado por la banda de música de Las Ventas, que dirige el maestro Francisco García López.

Los aplausos se extendieron más de un minuto, el mismo tiempo que estuvo sonando el himno de España, tras el cual los tendidos acrecentaron la ovación, mientras que el Rey, visiblemente emocionado, saludaba de forma simbólica con la mano a todos los presentes.

Tras el himno, una voz desde el tendido exclamó "¡Viva el Rey y Viva España!", proclama que repitió al unísono la plaza en reconocimiento a una figura clave en la defensa y promoción de la cultura taurina en España como es don Juan Carlos, que heredó la afición de su madre, María de las Mercedes de Borbón y Orleans, la aficionada más ilustre que ha dado la Casa Real.

Una vez acabados los actos protocolarios, habituales cada año en la Corrida de Beneficencia, arrancó el paseíllo entre Julián López "El Juli", Iván Fandiño y Alejandro Talavante, quienes dieron cuenta de un encierro ganadero de la divisa de Alcurrucén, en un festejo en el que se colgó el cartel de "no hay billetes", el quinto de todo el mes de toros en la capital.

El director de lidia, Julián López "El Juli" fue el primero en dedicarle su faena, premiada finalmente con una oreja, con un elocuente: "Majestad, por ayer, por hoy y por siempre. Por dignificar nuestra 'Fiesta' y defenderla".

El tercer espada del cartel, Alejandro Talavante le dedicó la lidia y muerte del tercer toro de la corrida con un conciso, pero igualmente significativo y tradicional: "Don Juan Carlos, va por usted".

Por su parte, Iván Fandiño no brindó ninguna de sus dos faenas al Rey, gesto que fue censurado por parte de los tendidos, ya que, en este tipo de festejos, los toreros suelen dirigirse al Monarca al menos una vez de manera protocolaria.

Al concluir el festejo, el Rey recibió a los tres espadas y al ganadero en una recepción privada en el Palco Real de Las Ventas.