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IX Noche de los Libros

La Noche de los Libros gana a la Champions

La Noche de los Libros gana a la Champions

Aunque una semifinal de Liga de Campeones podría suponer un rival para la literatura, este miércoles los amantes de los libros se han hecho fuertes y han conseguido convertir a Madrid, camisetas del Bayern de Múnich mediante, en una ciudad rendida a los libros.

Ajenos al evento deportivo, los escritores Salman Rushdie y Jean-Christophe se convirtieron en el centro de atención de la IX edición de la Noche de los Libros a juzgar por la nube de admiradores que les rodearon durante su paseo a media tarde por la alfombra roja de los libros instalada en la céntrica plaza de Callao, antes de ofrecer sendas conferencias en la Casa de Correos.

Allí, Rushdie desfiló con paciencia por los puestos y vio con curiosidad algunos de sus libros expuestos y se detuvo por un instante para hojear una novela gráfica sobre Gabriel García Márquez, escritor que estuvo muy presente en toda la jornada.

"Es una fiesta fantástica", opinó Rushdie sobre la cita además de destacar que la lectura es una manera de estimular la "imaginación", uno de los "mejores dones" que existen.

Los otros grandes protagonistas de esta noche, los libreros, veían como los ciudadanos pasaban por sus puestos, no siempre con la intención de comprar. "Por el momento, es un día normal", resaltó Enrique García, de la librería Venir a cuento.

Y entre el gentío que igual que aparecía, desaparecía, tres cabecitas tímidas se asomaban para ver qué había en los puestos de libros. Así, Covadonga, Pedro y Vega, de 12, 11 y 7 años, tres hermanos a los que "les encanta leer", explicaron que leer "está muy bien" porque se "aprende mucho" y, además, "divierte".

Para comprobar que los lectores gozaban de buena salud, un grupo de escritores de la "Escuela de Escritores" convertidos en "librólogos", daban su diagnóstico a los interesados sobre su "salud literaria".

Lara Moreno, una de las facultativas, ataviada con su bata, recetó a un paciente el libro "Prohibido entrar sin pantalones", de Juan Bonilla, para viajar a otros mundos y conocer otras vidas.

Mientras que los "pacientes" eran tratados, en el Círculo de Bellas Artes la escritora mexicana Elena Poniatowska leía: "En un lugar de La Mancha", rodeada de algunos compatriotas que la han recibido al grito de "Viva México".

Pero la Noche de los Libros no sólo ha tenido cabida para la buena literatura, sino que el Ateneo de Madrid, con nombres como Luis Alberto de Cuenca, Ramón Irigoyen o Jesús Munáriz, entre otros, se han encargado de recitar los que para ellos son los "peores poemas de la lengua castellana".

"Hay más libros malos que buenos y también tiene que haber días para ellos", comentó el escritor y organizador del acto, Miguel Losada, quien además subrayó que no se trata de "atacar" a nadie sino de "reivindicar el placer de leer" cualquier cosa.

Y de los peores poemas, a aquellos que declaman los poetas del llamado "Poetry Slam", que se reunieron en este reto en el que la expresión corporal acompañaba a la poesía.

El ganador de la cita, el asturiano Pablo Cortina, feliz por esta victoria decidida por el público con sus aplausos, destacó que se trata de una poesía "muy pegada al pueblo", aunque él ha ganado con una poesía de "amor cortés" en honor a Cervantes.

La jornada sirvió también para que la editorial digital Bubok, tras seis años como plataforma de autopublicación en internet, haya inaugurado su primera tienda física. "La gente nos pedía tocar los libros, ver cómo quedan y dónde van a estar cuando los hagan", ha dicho el director de Bubok, Sergio Mejías en su nueva sede donde decenas de aviones de papel, con fragmentos escritos de "El Quijote", se balancean colgados del techo del local.

La literatura, literalmente, ha inundado Madrid porque libros, escritores, libreros y lectores se han dado la mano, han conversado y han intercambiado tinta en los centenares de lugares, bibliotecas, galerías, instituciones o bares, donde los libros, una vez más, no han tenido rival.