El dolor de espalda es la enfermedad que más sufren los educadores infantiles

El dolor de espalda es la enfermedad que más sufren los educadores infantiles

El dolor de espalda es la enfermedad que más afecta a los trabajadores de Educación Infantil en la región, pero al no estar catalogada como enfermedad profesional, apenas se cogen bajas médicas, según un estudio de FSIE que señala que los trabajadores informados de los riesgos laborales se enferman menos.

Las enfermedades que con más frecuencia padecen los trabajadores de Educación Infantil de la Comunidad de Madrid son el dolor de espalda (73,6%), la gripe (64,7%), la afonía (64,2%) y los problemas gastrointestinales (61,6%), de acuerdo con este estudio pionero en la región que ha llevado a cabo el sindicato de la enseñanza concertada FSIE.

La mayoría de las bajas por enfermedad se dan por gripe y procesos gastrointestinales, y apenas se conceden por enfermedades osteomusculares, como el dolor de espalda, de "gran incidencia y reincidencia" entre los trabajadores del sector, con un promedio de 4,1 veces.

Las cefaleas, la alteración del sueño, el dolor de brazos y las varices son otras dolencias reincidentes entre el personal que trabaja en centros educativos públicos y privados con niños de 0 a 3 años y de 3 a 6 años en la Comunidad de Madrid, según el estudio a cuya presentación ha asistido hoy la consejera de Educación, Lucía Figar.

Concretamente, la frecuencia más alta de reincidencia corresponde al dolor de espalda (53,4%), cefaleas (39,3%) y dolor de brazos (34,9%).

El objetivo del estudio, según FSIE, es que estas dolencias causadas en el ámbito laboral "sean reconocidas como enfermedades profesionales en los catálogos de la Seguridad Social", a los que se refieren los convenios colectivos vigentes en el sector.

"El asunto no es baladí, porque un trabajador en situación de baja laboral percibe una prestación mayor si la causa de la baja es una enfermedad catalogada como profesional", ha dicho el secretario saliente de FSIE Madrid, Miguel Muñiz, que finalizará en breve su mandato al frente del sindicato mayoritario en la concertada.

Lucía Figar ha calificado el estudio de "importante y novedoso", y ha subrayado la importancia de "informar a los trabajadores sobre los riesgos laborales" mediante campañas preventivas, ya que la buena salud de los educadores "repercute en la calidad de la enseñanza".

También se ha mostrado dispuesta a trasladar las conclusiones del estudio al Ministerio de Asuntos Sociales para su análisis, además de contribuir a la difusión de los resultados del estudio mediante la impresión de folletos informativos y la divulgación en internet.

En los escuelas infantiles públicas y privadas de la región hay 11.500 trabajadores, entre auxiliares, educadores y maestros. La mayoría tiene entre 20 y 40 años y el 96% son mujeres.

El mayor porcentaje de estos trabajadores (64,3%) tiene una antigüedad en el sector de entre 2 y 10 años y tan sólo un 2,9% lleva más de 30 años en estas escuelas, ya sean públicas o concertadas.

Al ser un nivel educativo relativamente nuevo, las escuelas infantiles "tienen mucho movimiento de personal", y los trabajadores son sobre todo "gente joven", según el estudio "Enfermedades Profesionales en el sector de la Educación Infantil", que ha contado con financiación de la Consejería de Educación.

Para su realización, han sido encuestados 1.307 trabajadores, de los cuales el 81,1% afirma estar informado de sus riesgos laborales, frente al 18,9% que manifiesta no conocerlos, y los trabajadores que están informados "se ponen enfermos menos veces que los que no lo están".

Además, los no informados de los riesgos para su salud necesitan coger una baja más larga, de 8,3 días de media, frente a 6,1 días de los informados.

En cuanto a la duración, las bajas por dolencias osteomusculares son más largas que las que se dan por enfermedades infecciones. Un caso aparte constituyen las bajas por problemas psíquicas.

Curiosamente, los auxiliares del nivel educativo 0-3 años forman el grupo de trabajadores mejor informados sobre los riesgos para su salud, seguidos muy de cerca por los educadores y más distanciados de los maestros.

Un 70,4% del total han recibido de su centro la posibilidad de realizarse un reconocimiento médico y sólo el 28,8% lo realizó, lo que muestra "un importante desinterés" de los trabajadores, según el estudio.

La posibilidad de contraer enfermedades es mayor en la etapa de 0-3 años, en la que es más frecuente la media de casos de afonías, ciática, dolores de espalda, tendinitis, dolores de brazos, procesos gastrointestinales y conjuntivitis.