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La Comunidad promociona el melón de Villaconejos entre los turistas

La Comunidad promociona el melón de Villaconejos entre los turistas

El director general de Turismo, Joaquín Castillo, presentó en la Sala de Exposiciones de Plaza de la Independencia la exposición 'El melón de Villaconejos', que hasta el 10 de septiembre ha mostrado a los turistas la riqueza de la tradición de este producto natural de primera calidad del municipio madrileño.

La muestra ha seleccionado una serie de 25 fotografías y de aperos de labranza asociados al trabajo de la tierra y a la producción el melón, entre ellos la hoz, la zoqueta y las abarcas de caucho, así como azadas, collarones de asno y aguaderas de cerámica sobre serón de esparto. Dentro de la sala se ha habilitado un espacio en el que se recrea una tienda de melones similar a las que las antiguas cooperativas trasladaban a mercados como el de las Vistillas y a otros de Madrid durante la posguerra.

Acompañado por el alcalde de la localidad Adolfo Pacheco, el director general de turismo destacó que "acercar Villaconejos al centro de Madrid, su oferta turística y su Feria del Melón a través de esta sala de exposiciones de nuestra oficina de Turismo supone un compromiso adquirido con los municipios de la región para promocionarlos como destino turístico".

La muestra de plaza de Independencia se abre pocos días antes de la celebración los próximos 15 y 16 de septiembre de la Primera Feria del Melón de Villaconejos, en la que se dará a conocer aún más este fruto y en la que se favorecerá su comercialización. Villaconejos cuenta con el único museo del mundo dedicado a este producto y desde hace más de 30 años celebra la Fiesta del Melón. La festividad tiene su origen en la forma de vida de los antiguos meloneros que cosechaban la tierra.

Las ferias, fiestas y tradiciones de los pueblos de la Comarca de las Vegas del sureste madrileño están relacionados con el campo y la agricultura. La campiña y las vegas de los ríos Tajo, Tajuña y Jarama están unidas desde hace cientos de años a la vida de las gentes de estas localidades ribereñas. Son pueblos que han conservado su cultura y costumbres, en los que se ofrece buena gastronomía, sabor popular y turismo rural.