Rufus T. Firefly, el pequeño grupo que "salvó al mundo desde Aranjuez" - MADRID ACTUAL

Rufus T. Firefly, el pequeño grupo que "salvó al mundo desde Aranjuez"

Rufus T. Firefly, el pequeño grupo que "salvó al mundo desde Aranjuez"
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"¿Cómo pretendes salvar el mundo desde Aranjuez?", se cuestiona retóricamente Rufus T. Firefly al final de su nuevo disco, algo que el público y sobre todo la crítica han asumido como posibilidad cierta, sin interrogaciones (al menos en lo musical), desde el nacimiento de esta pequeña gran banda madrileña.

"Quizás nos flipamos con esa pregunta, pero es muy bonito que alguien te escriba desde Perú y te diga que ha llorado de ganas de vivir mientras caminaba por la playa porque ha escuchado tu disco; aunque sea un pequeño granito de arena, algo estamos aportando", presume Víctor Cabezuelo.

Más de diez años han pasado desde que formó el grupo junto a Julia Martín-Maestro y una ristra de amigos y músicos que, obligados por las circunstancias (y el coste) de la vida, fueron saliendo de este modesto proyecto musical de rock alternativo que se ha mantenido independiente discográficamente por principios.

Reconoce que contaron con el favor de la prensa especializada desde sus inicios con "My synthetic heart" (2008), sobre todo a partir de "Conjunto vacío" (2012), al que siguieron "Nueve" (2014) y "Magnolia" (2017), nominados al Premio Ruido al mejor álbum español del año por la prensa especializada.

"Lo que nos faltaba era la conexión con el gran público, algo que afortunadamente llegó con ese último disco", destaca Cabezuelo.

A esa flor nacida de la tierra quemada de la crisis, como la definía, le acaba de brotar "de manera imprevista" un hermano menor, "Loto", que "no deja de ser una magnolia pequeñita" y que, como símbolo, habla "de la pureza espiritual y del camino completado".

"Con el anterior abrimos una vía que hemos abarcado completamente con este, al alcanzar un grado mayor de experimentación que le da sentido a todo", opina el músico sobre un trabajo que comparte con su antecesor la sonoridad y el concepto de "viaje interior" o de expedición que les aleja "de la tristeza de la realidad".

Al respecto, Cabezuelo reflexiona que "quizás sea cobarde, pero llegó un momento en que era muy necesario para seguir peleando", aunque pequen de ser "optimistas de más o de hablar del amor como hippies".

Se abre con "Druyan & Sagan", alusión a la pareja formada por los grandes predicadores de la cosmología Ann Druyan y Carl Sagan. "Todo nació del amor y nos pareció una bonita declaración de intenciones para empezar", señala sobre este corte concebido como "un viaje espacial, que despega con turbulencias y va del hiperespacio a la calma del espacio exterior".

Realizan así la primera descarga de energía psicodélica que prosigue, como es habitual en ellos, con una batería de títulos que apelan a la cultura popular contemporánea, como "Final Fantasy" o "Demogorgon", homenaje a la serie "Stranger Things" y a "esos amigos de los que te separa la vida, aunque te gustaría seguir peleando por mantener la relación".

Ahí también entra "San Junípero", nombre que coincide con uno de los episodios más célebres de la producción televisiva "Black Mirror" y que, como preludio a una virguería de Julián Maeso al frente del órgano Hammond, lanza "una puyita a la posverdad" en forma de estribillo: "La verdad solo existe si lo crees".

Como curiosidad se incluye además una versión de "Lucy in the sky with diamonds", en realidad, "un agradecimiento a los Beatles" en el que han abolido el ritmo 3/4 del principio y desbaratado el final bajo el peculiar sello de Rufus T. Firefly, que el próximo fin de semana participará en el Polifonik Sound festival de Barbastro (Huesca) y el 14 de julio en el masivo Mad Cool de Madrid.

 

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