El sueño de abandonar la Cañada Real - MADRID ACTUAL

El sueño de abandonar la Cañada Real

Archivado en:
El sueño de abandonar la Cañada Real
Compartir en whatsapp
Archivado en:


La mayoría de las 150 familias del sector 6 de la Cañada Real Galiana de Madrid, que se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad, sueña con acceder a viviendas con servicios de agua y electricidad, tras el convenio de realojo firmado este mes por la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid.

Asunción, que vive en el sector 6 desde hace veintisiete años, tiene "muy claro" que se quiere marchar de allí para tener una casa con "grifos", donde pueda poner una lavadora, salir a comprar a una tienda o desplazarse en Metro o autobús para arreglar papeles o acudir al hospital.

Sin embargo, Antonio, otro vecino de la zona, no quiere marcharse de su casa y se muestra "indignado con la injusticia" que, a su juicio, supone la operación de la Administración para recuperar los terrenos de la Cañada Real.

Las ONG que trabajan en la zona están acompañando a estas personas que tienen que vencer la resistencia al cambio y superar sus "miedos e inseguridades" para afrontar el proceso de realojo, asegura el coordinador de proyectos de zonas desfavorecidas de Cruz Roja, Daniel Ahlquist.

Una minoría no quiere marcharse por temor a perder su modo de vida. Las familias que se dedican a la recogida de chatarra se preguntan de qué van a vivir si las mandan a un piso.

Por su parte, las familias que quieren salir de la Cañada dudan de su capacidad económica para afrontar los gastos de luz, agua y comunidad en una nueva vivienda, cuando ya tienen la sensación de que no llegan a fin de mes con sus ingresos actuales.

La Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid firmaron el pasado 11 de mayo el convenio de realojo de 150 familias del sector 6 de la Cañada Real Galiana -una zona situada dentro del Parque Regional del Sureste- con una dotación presupuestaria de 18 millones de euros en el plazo de dos años.

Aunque el convenio establece que el realojo deberá estar resuelto en 2020, el plazo temporal estará sujeto al trabajo del equipo de intervención social para conocer las características de cada una de las familias, así como a la disponibilidad de viviendas adecuadas a sus necesidades.

"Tenemos que acertar con la intervención social porque este proceso va ser un modelo de trabajo para el futuro", subraya el sacerdote de la Cañada Real Galiana, Agustín Rodríguez.

La Agencia de Vivienda Social de la Comunidad de Madrid se ocupará de hacer las entrevistas de valoración de las familias, recabar la documentación, analizar si cumplen con los requisitos previstos en el convenio e iniciar los procesos de realojo.

"Es un trabajo complejo, de validación, de conocimiento de la estructura de cada familia, así como de preparación individual y grupal para la nueva vida en comunidad y para el manejo de la Economía doméstica", explica Ahlquist.

Uno de los requisitos para acceder al proceso de realojo es residir en la Cañada Real con anterioridad al 31 de diciembre de 2011, de acuerdo con el censo u otro medio de prueba como haber recibido atención de los servicios sociales o sanitarios.

El 60 por ciento de las viviendas se repartirá en los distritos de la capital, mientras que el 40 por ciento restante se distribuirá por distintos municipios de la región.

Las administraciones autonómica y local comprarán las viviendas una a una en diferentes comunidades vecinales para favorecer la integración y no crear "un gueto de los vecinos de la Cañada Real".

Las 150 familias -unas 500-600 personas, de las que un 45-50 por ciento son menores- viven entre la incineradora de Valdemingómez y el final del término municipal de Madrid.

"Están aisladas. La luz les llega al final de una cadena de enganches, cada vez con menos potencia, y también reciben el agua con poca fuerza. Lo cotidiano se termina convirtiendo en algo heroico", precisa Rodríguez, párroco de la pequeña iglesia de Santo Domingo de la Calzada.

 

¿Recibes ya nuestro boletín?