El exalcalde de Serranillos: "Maldita la hora en que me presentaron a Marjaliza" - MADRID ACTUAL

El exalcalde de Serranillos: "Maldita la hora en que me presentaron a Marjaliza"

El exalcalde de Serranillos: "Maldita la hora en que me presentaron a Marjaliza"
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El exalcalde de Serranillos del Valle (Madrid) Antonio Sánchez Fernández, imputado en el caso Púnica, negó haber amañado con David Marjaliza un contrato de eficiencia energética con Cofely por 5 millones de euros y alegó que en las intervenciones telefónicas que demostrarían esa connivencia lo único que hacía era "darle largas".

"Maldita la hora en que me presentaron a ese señor", se lamentó el exregidor de Unión Demócrata Madrileña-UDMA, al explicar cómo había conocido a Marjaliza (considerado líder de esta trama junto a su amigo el exconsejero madrileño Francisco Granados, ambos en prisión).

Fue a través del que exalcalde de Torrejón de Velasco, el también imputado Gonzalo Cubas (PP), porque eran cuñados. Se lo presentó como un empresario que daba servicios a entes públicos de todo tipo "medio ambiente, energéticos y deportivos".

Así lo expuso Sánchez Fernández en la declaración que prestó ante el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco el pasado 4 de noviembre, al día siguiente de su detención por la Guardia Civil cuando supuestamente trataba de llevarse documentos del Ayuntamiento, después de no haber sido detenido en atención a su reciente operación de reducción de estómago.

A lo largo del interrogatorio, Velasco le pregunta por las numerosas conversaciones telefónicas que le fueron intervenidas con Marjaliza y Pedro García, director de mercado público de la empresa Cofely España, todas ellas relativas al proceso de adjudicaciones de eficiencia energética, de las que se desprende que hubo connivencia para que esta empresa obtuviera el contrato.

"Jamás he revelado información sensible de los expedientes", negó taxativamente Sánchez, que trató de justificar esas comprometedoras conversaciones señalando: "lo único que hacía era darles largas porque eran agobiantes"; "me estaban llamando todo el tiempo".

"Con estos señores lo único que hacía eran llamadas para quitármelos de encima y no se quitaban ni con agua caliente", argumento que reiteró durante todo el interrogatorio.

A la pregunta de si había percibido comisiones a cambio de la adjudicación a Cofely: "No he cobrado nada de esos señores ni de ninguna empresa", sentenció, y sobre las numerosas llamadas que le hizo a Jose Antonio Hernández Pérez, las justificó en que le conocía "como jefe de operaciones" de esa empresa.

Le llamaba, explicó, "porque hemos tenido horrores de incidencias en las que se ha quedado medio pueblo sin luz, nada que ver con el concurso".

Sí que admitió haberle comentado a Cubas que sólo se había presentado a ese concurso para el contrato de eficiencia energética una empresa, Elecnor, pero negó haber abierto en el despacho de Marjaliza el sobre en el que constaba la oferta de esta empresa.

No obstante, el juez le leyó una conversación intervenida a Marjaliza en la que comenta que Elecnor había hecho una oferta genérica, mientras que la suya era "adhoc", ya que, según la investigación, el exalcalde les informó de las condiciones de los pliegos y las puntuaciones que obtendrían y Marjaliza a su vez le decía lo que debía modificar para que se ajustara a Cofely.

Pese a ello, Sánchez insistió: "no les he dado nada a estos señores, ni les he dado un sobre, ni nada de nada".

"Me da la sensación de que trabajaban sin contratos y sin concurso y luego lo trataban de vestir", opinó en un momento dado el juez, a lo que Sánchez contestó, una vez más, es que su único afán era "darles largas porque a día de hoy todavía no se han sacado los contratos".

Velasco también le preguntó si había financiado su operación de reducción de estómago con dinero del ayuntamiento, aspecto que también negó y aseguró que fue su suegro quién se lo pagó, dándole el dinero en efectivo.

Tras su declaración, la fiscal anticorrupción pidió prisión para él (aunque luego el juez impuso una fianza), argumentando que al ser detenido cuando trataba de llevarse documentos había riesgo de destrucción de pruebas, y porque, a su juicio, existe "prueba de connivencia con otras personas imputadas para la adjudicación de contratos fraudulentos a cambio de comisiones".

Según la fiscal, muchas conversaciones intervenidas acreditan que informaba a Marjaliza y al representante de Cofely del proceso de contratación y que en el contrato amañado había cláusulas que permitían "la detracción de importantes cantidades del dinero desde el Ayuntamiento".

 

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