Capitanes intrépidos y la Ballena Blanca - MADRID ACTUAL

Capitanes intrépidos y la Ballena Blanca

Capitanes intrépidos y la Ballena Blanca
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Se acerca la gran cacería de un ser colosal, casi irreal... majestuoso.

Acercándose a las costas del este en la península ibérica, dos buques. Una figura renqueante con su arpón cargado, como en la marinera novela de Herman Melville, llevada al cine. El papel principal del capitán Ahab es un Gregory Peck (mayor y cuestionado por algunos, sin embargo, a mí me parece brillante su dramatización hasta la caricatura) ballenero y capitán del Mestalla (o Pequod) para alcanzar a la Gran Ballena.

El primer navío con su capitán y sin timón, el segundo sin capitanía cierta en el juego. Aquel gigante a pesar de su talla va entrando en edades peligrosas. Este hombre Messiánico, ya no es el mismo de sus años mozos de brillantez, sus nervios le atenazan. Pero es el favorito para alcanzar la gloria, sobre todo, conociendo que la gran Blanca tiene arpones clavados que la hieren en el franco izquierdo (un Cristiano de descanso en la Semana Santa). Aunque estos dardos no sean mortales de necesidad, pues otros aguerridos balleneros están dispuestos a cubrir su baja para alzarse con el chupito. Son como hienas, delgadas como Fideos.

Así, el patrón culé quiere saciar su gaznate con el llamado por ellos, chupito de reyes. Sin embargo, han tardado en darse cuenta esta temporada que será el único que les salve de la zozobra, sobre sus cabezas prepotentes. Y es que, Acah estaba obsesionado con la Gran Ballena blanca, sin ver que el enemigo a rayas era también poderoso. Otro chupito de ron y entonarán salmodias por el calvario de esta semana.

Los marineros blancos están preparados con sus ballestas arponeras cargadas, dispuestos a darles un golpe mortal... que ni llamando a Ismael o al mismísimo Tata, podrán esquivarlo.

Se dice que la gran novela Moby Dick, se basó en hechos verdaderos.

El caso de un cachalote albino que merodeaba la isla Mocha en 1839, llamaban Mocha Dick en el siglo XIX. La obra tuvo también como referencia histórica un relato publicado en 1839 por la revista neoyorquina Knickerbocker. Escrito por un oficial de la armada de Estados Unidos. Como Moby Dick escapó incontables veces de sus cazadores durante más de cuarenta años, por lo que llevaba varios arpones incrustados en su espalda. Se requirió la unión de distintos barcos balleneros de distintas nacionalidades.

Los tripulantes igualmente tienen diversos orígenes como Argentina, Irlanda, Francia, Brasil, Portugal, Croacia, vascos, catalanes, sabor español observado por todo el mundo.

Aquella epopeya Real, que padeció el ballenero americano Essex, fue atacado por un cachalote en 1820. Tras ser hundidos por éste, vagaron por el océano Pacífico hasta la isla Henderson, serían rescatados y desembarcados curiosamente en el desastre actual de Valparaíso (Chile). Cabe destacar que Chile existe el mito del Trempulcahue, cuatro ballenas que llevan el alma de los mapuches que mueren hasta la isla de Mocha, para embarcarse en su viaje final. En 2005, en la costa de Chile, se filmó a varios de estos cachalotes albinos.

El Essex capitaneado por George Pollard, conocido por ser atacado y hundido por un cachalote en el océano Pacífico en 1820.

Veremos en este fin de copa, quién será hundido por quién y el proclamado capitán de la Copa de España. Si el viejo Acah o la Gran Ballena blanca. Probablemente enredados en las cuerdas, el uno con el otro, hundidos en un baile infernal de buen fútbol. O problemas letales con el juez. Un capitán blanco que intentará detener los arpones culés.
Un encuentro más allá de los mares, en el que uno acabará herido de muerte. Y el otro una pérdida, esperando nuevas batallas.

Una final marcada por la ausencia y por las marcas de ambos.

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