La ‘transparencia’ en el deporte rey - MADRID ACTUAL

La ‘transparencia’ en el deporte rey

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Corren tiempos difíciles para la Economía española, y lógicamente el deporte se está viendo afectado, pero uno de ellos, el fútbol, parece estar especialmente protegido por ser pasión de multitudes y se ve regido por otras normas en su máxima expresión, la primera división. Es cierto que muchos clubes han pasado enormes dificultades económicas, llegando incluso a la desaparición (como es el caso del U.D. Salamanca), pero esto parece difícil que pueda suceder en la élite, donde un agrupación de clubes selectos se ven regidos por otras normas en su relación con la Seguridad Social (a la que adeudan 16.615.542,68 euros) y Hacienda (de la cual no se tienen datos desde enero de 2012, cuando confirmaban una deuda de 752 millones de euros). Mientras que un club histórico del balonmano (el Atlético de Madrid) desaparece por una deuda con Hacienda de un millón de euros, los clubes de fútbol parecen vivir cómodamente con deudas de cantidades desproporcionadas.

Estas cifras y datos fluyen con el movimiento de capital, aprovechando la opacidad dentro de la infinidad de operaciones que se producen en el mercado de fichajes. Los jugadores no son considerados personas, sino activos que comprar y vender con la excusa de mejorar el rendimiento deportivo de un club, pero con el objetivo real del enriquecimiento de unos cuantos que se benefician de la 'exigente ley de transparencia' de este deporte.

Esto es a nivel nacional, pero organismos internacionales como la FIFA parecen no querer intervenir en la situación. Para regular esto existe FIFA TMS, un reglamento de traspasos que nació con el objetivo de "promover y preservar un mercado internacional de fichajes transparente basado en la integridad, la responsabilidad y la innovación". Entre su declaración de objetivos llama la atención leer el de "permitir a los clubes confirmar los términos y las condiciones de los fichajes". Confirmar pero no hacer público no tiene por objetivo lograr ese "mercado transparente" que pretende "preservar y promover". Además, para obtener 'más información', desde el portal web de la FIFA enlazan directamente con la web de TMS, un portal restringido al que solo se puede acceder mediante un registro cerrado, eso si que es 'transparencia'.

Parece ser que no conviene meter mano en un mundo turbio del que no se conocen las cifras exactas que se manejan. Ejemplo de ello es el fichaje con mayor repercusión del verano, el de Neymar. El traspaso se ha cifrado en 58 millones de euros, pero el Santos ha declarado ingresar tan sólo 18 millones, ¿y el resto? Lo asocian con el padre del jugador, pero ¿de verdad 40 millones de euros han ido a parar ahí? ¿Sabe el F.C. Barcelona a dónde han ido a parar esos 40 millones? Claro que sí, cuando haces un pago tan grande sabes a dónde va, eso es de cajón. Otra cosa es que quieras hacerlo público, y en ocultar informaciones, el mundo del fútbol es único.

Ligas como las de Alemania o Inglaterra son un ejemplo en cuanto a gestión, reflejo de la situación económica que viven los países frente a la nuestra. Al fin y al cabo, el fútbol es el reflejo de la sociedad, y los errores económicos en este deporte son perfectamente equiparables a los que ha vivido el país en los últimos años.

Aún así, se espera que nuestra liga sea considerada en 2013 por cuarto año consecutivo como la mejor liga del mundo, según el ranking de la IFFHS. Pero hay otro logro que nadie puede discutir, y es el de ser la liga más adeudada del mundo.

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