Escogiendo un balneario adaptado a nuestras necesidades - MADRID ACTUAL


Escogiendo un balneario adaptado a nuestras necesidades

Escogiendo un balneario adaptado a nuestras necesidades
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Existen diversos tipos de balnearios que se diferencian por los tipos de servicios que ofrecen, siendo las distintas modalidades en cuanto a baños medicinales aquellas que gozan de una mayor popularidad actualmente.

Existen muchas páginas en Internet dedicadas a la búsqueda de ofertas en balnearios, pero para poder hacer una elección acertada, es necesario conocer un poco sobre los servicios típicos que ofrecen estos establecimientos. De esa forma, localizar aquellos más adaptados a las necesidades inmediatas del cliente.

Descubre lo que es un balneario

Para empezar, la palabra balneario es un término empleado para denominar aquellos establecimientos con baños medicinales. Se trata de un lugar con acceso a aguas que pueden ser termales o minerales, en el cual se instala un hospedaje. A este asisten las personas para la curación de diferentes dolencias, en busca de relajación o simplemente para compartir y pasar un momento agradable, alejado del estrés.

Si la razón por la que se busca asistir a un balneario, es el alivio de una dolencia, entonces la elección del mismo debe basarse en el tipo de aguas cuya contribución sea mayor como tratamiento de la misma. Es por ello que conviene tener claro la funcionalidad de cada una de ellas.

· Aguas bicarbonatadas: Están indicadas para el alivio de afecciones a nivel del aparato digestivo y diferentes trastornos hepáticos (en el hígado). Estas se subdividen en: bicarbonatadas mixtas, como las bicarbonatadas sulfatadas cloruradas, sódicas, cálcicas y carbogaseosas). Por lo general, se administran por vía oral como una bebida, y a través de inhalaciones.

- Aguas sulfatadas: Pueden ser sulfatadas cloruradas, indicadas para problemas en el aparato digestivo; sulfatadas cálcicas, indicadas para afecciones gastrointestinales y hepáticas; y sulfatadas sódicas y magnésicas, indicadas como laxantes.
- Aguas cloruradas: Se aplican en duchas o aspersores, por lo general, aunque a modo de baño termal, son muy utilizadas en la terapia por reumatismo y lesiones en los huesos,
- Aguas carbónicas o carbogaseosas: Muy utilizadas en el tratamiento de afecciones en las arterias, principalmente como baño, con el cual se favorece la vasodilatación arteriolar. Suministradas en forma de bebida, en cambio, estimulan la secreción gástrica, lo cual permite limpiar el tracto digestivo. Adicionalmente, tienen la propiedad de estimular el apetito.

· Aguas sulfuradas: El azufre es ampliamente utilizado para tratar afecciones de la piel. Estas aguas se recomiendan en caso de afecciones cutáneas como la psoriasis, eccemas y queratosis. Además, también son empleadas en caso de afecciones respiratorias, como la rinitis, bronquitis y laringitis, y para los aspectos motores. A pesar de su pésimo olor, se administran como baños, inhalaciones e incluso como bebida.

· Aguas ferruginosas: Tienen un alto contenido en hierro, y a su vez pueden ser sulfatadas o carbonatadas. Están especialmente indicadas para tratar enfermedades sanguíneas, como la anemia. También se usan en dietas para adelgazar, y para tratamientos reumatológicos.

· Aguas radiactivas: Contrario a lo que da a entender su nombre, el nivel de radiactividad de estas aguas es bajo. En su composición, se encuentra disuelto el radón, un gas noble radiactivo. Este tipo de aguas termales se recomiendan para aliviar los síntomas derivados del estrés, ya que poseen propiedades sedantes. Sin embargo, también se pueden incluir en el tratamiento de afecciones en el sistema endocrino, digestivo, e inmunológico en general.

Contraindicaciones para el uso de aguas termales como terapia

A pesar del amplio abanico de propiedades curativas que ofrecen las aguas termales, existen casos en los que no se recomienda su uso. De manera general, las aguas termales están contraindicadas para aquellas personas que se encuentren atravesando por fases agudas de enfermedades. Además, los siguientes casos:

- Enfermedades infecciosas.
- Tumores malignos.
- Hipertensión arterial severa.
- Desequilibrios metabólicos graves.
- Insuficiencia cardiovascular.
- Insuficiencia renal.
- Insuficiencia hepática.

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