García Montero quiere que los niños aprendan poesía - MADRID ACTUAL

García Montero quiere que los niños aprendan poesía

García Montero quiere que los niños aprendan poesía
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El poeta Luis García Montero quiere enseñar a los niños y niñas inquietos de qué va su oficio: la poesía que nace de su día a día, esa que hace llorar o reír, la que es "importante en la formación de las personas".

Y, ¡ay! de quien se "avergüence" por tener sentimientos y expresarlos en verso, y ¡ay¡ también de quien se crea que para ser "respetable" hay que endurecerse, reflexiona el poeta granadino sobre esta realidad contra la que lucha en "Lecciones de poesía para niños y niñas inquietos", el libro que Visor recupera con alguna novedad y con ilustraciones inéditas de la colombiana Cristina León.

Publicado por primera vez en 2010 bajo el título "Lecciones de poesía para niños", esta nueva revisión "intenta" explicar, según García Montero, que la poesía "tiene que ver con la vida".

"Meditando las cosas de la vida cotidiana -añade- podemos encontrarle un sentido a nuestra relación con nuestra ropa, con la familia o con la ciudad; y también podemos ser conscientes de nuestros sentimientos, del tejido que nos une a la vida".

Una reflexión necesaria de dar a conocer a los más jóvenes tras tener la "sensación" de que parecía que los niños y las niñas eran "tontos" porque la poesía que recibían se "reducía" a ponerlo todo en "diminutivo": "que ratoncito rimara con quesito o que perrito rimara con gatito", se lamenta.

En este punto, el autor de obras como "Cantos del alma", le da la "razón" a Antonio Machado y a la afirmación que aparece en su libro "Juan de Mairena": "Con los niños se puede hablar de todo y que aquello que no permite una conversación con un niño es que no tiene importancia real en la vida de los mayores".

Para García Montero la poesía, desde su perspectiva, tiene más que ver con el "drama" y la "nostalgia" que sintió su hija al pasar de curso y dejar a su querida profesora de primaria, que una de esas rimas fáciles terminadas en "ito".

Y por eso, para ser poeta hay que ser "curioso", "saber mirar" a tu alrededor y esforzarte para llegar a serlo en el caso de que no nacieras con ese duende: "La poesía no es un ejercicio gratuito de reunir palabras bonitas, sino que es una meditación muy seria a través del lenguaje sobre los fundamentos de la vida, porque la vida tiene sus fundamentos".

"Está muy bien que todo el mundo escriba y lea poesía, pero a los chavales que se quieren dedicar a ella hay que decirles que, como todo en la vida, se necesita conocimiento y dedicación", puntualiza.

Los tiene y son tan importantes como el lenguaje, la herramienta que nos hace "relacionarnos" con el mundo y con los demás. Porque, según explica, si no queremos estar "completamente solos" tenemos que "enriquecer" el lenguaje con "matices" que sirvan para "explicarnos" y "explicarle" a los demás los que sentimos, así como para "entender lo que sienten los demás".

García Montero, quien reivindica también la "importancia de las Humanidades" en los planes de estudio, escribió este libro también con la intención de "facilitar" las "conversaciones de los padres con los hijos" para recuperar la "cultura oral". Por eso, este libro debería de leerse en voz alta, que los padres se lo reciten a sus hijos y que esto mismo suceda a la inversa.

"Que lo lean en alto para explicarles a los niños lo que significa la imaginación, las metáforas, cómo en el lenguaje de la calle utilizamos metáforas, explicar lo que significa el respeto, la importancia de la risa. Creo que todo eso merece una conversación", puntualiza este maestro del los sentimientos hechos versos.

 

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